“Superficial” la propuesta reforma contributiva

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Por Ileanexis Vera Rosado, EL VOCERO

La reciente propuesta de Reforma Contributiva presentada en la Cámara de Representantes es “muy superficial”, según Sergio M. Marxuach, director de política pública del Centro para la Nueva Economía (CNE), quien la describió como un anuncio político para las gradas y no una propuesta seria de política pública.

“Sin una reforma a fondo se crean distorsiones enormes. Estamos conscientes que no es una solución mágica, sino una estrategia grande que una vez establecida tomará varios meses para estar boyante. El anuncio presentado recientemente fue uno político, sin sustancia, hay que ver los análisis de Hacienda y los demás expertos en contribuciones que trabajaron en ella para poder tener un análisis más informado”, sostuvo Marxuach.

El economista fue enfático en que dicha reforma se debe regir por varios principios básicos, como ser una de gran alcance, expandir la base tributaria, reducir las tasas marginales y simplificar el sistema.

“Nuestro sistema contributivo, creado en los años cincuenta, fue diseñado inicialmente como parte de un esfuerzo más amplio para industrializar y modernizar la economía de Puerto Rico. Con el paso del tiempo nuestro sistema contributivo evolucionó lentamente hasta convertirse en una compleja matriz de créditos, deducciones, exclusiones, y exenciones, que es sumamente difícil de administrar, fomenta la desigualdad, y limita nuestra competitividad”, detalló Marxuach.

Comentó que por esas y muchas otras razones, es que existe un consenso en Puerto Rico sobre la necesidad de implementar una reforma contributiva amplia y profunda.  “El Código de Rentas Internas de Puerto Rico es complicado, injusto, y terriblemente ineficiente. Estos defectos obstaculizan los esfuerzos de administración y fiscalización, así como el cumplimiento con el mismo, y en el agregado estos defectos reducen la cantidad de recaudos generados por el sistema contributivo. Un código más simple, si se diseña correctamente, generaría costos más bajos de fiscalización y cumplimiento y recaudos más altos”, acotó.

Sostuvo que el sistema contributivo corporativo debe ser uno simple, y debe estar diseñado de tal forma que se aplique una tasa impositiva relativamente baja a una base contributiva relativamente amplia. Por lo tanto, resaltó que el sistema actual es el opuesto al ideal al consistir de una tasa alta aplicada a una base contributiva pequeña.

“Sería mucho más beneficioso para Puerto Rico si tuviéramos un esquema unificado de tributación corporativa, donde todo el ingreso corporativo, con pocas o ningunas excepciones, fuera sujeto a una tasa baja de contribución. Esta estructura fiscal aumentaría los recaudos provenientes del impuesto corporativo”, agregó Marxuach.

En Puerto Rico, entre los años 1986 al presente se han efectuado cinco reformas contributivas, tres de ellas en los pasados ocho años. Ante esta realidad, Marxuach fue enfático al sostener que el gobierno quiere aprobar dicha reforma para el 2015, lo que entiende es muy apresurado, por lo que recomienda que se tarden un poco más y hagan un trabajo bien hecho que no requiera que en los próximos 18 meses se tenga que volver a enmendar.

“El anuncio del miércoles fue uno muy a la ligera. Hay que hacer un trabajo que nos asegure no tener que volver a sentarse a preparar una reforma contributiva. Esto no le conviene a nadie, ni a Puerto Rico ni a los inversionistas”, afirmó.

 

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