Liquidez

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Por: Sergio M. Marxuach

El día 9 de septiembre el BGF hizo público un informe actualizado sobre la liquidez del gobierno de Puerto Rico para el año fiscal 2016 (el “Informe de Liquidez”), llevado a cabo por la firma de consultores Conway MacKenzie (“CM”), al que casi nadie le prestó atención.

El Informe de Liquidez es importante por dos razones. Primero, en la ausencia de estados financieros auditados, este Informe nos presenta lo que un analista de Washington DC catalogó como el “cuadro más abarcador del manejo de efectivo por parte del gobierno de Puerto Rico jamás hecho para el consumo del público”. Y, segundo, porque el Informe se enfoca precisamente en el flujo de efectivo, la variable que determina a su vez si el gobierno tiene la capacidad para cumplir con todas sus obligaciones según éstas vencen.

El flujo de efectivo del gobierno, al igual que el de una compañía o negocio privado, fluctúa significativamente de mes a mes. De igual manera las obligaciones que vencen también fluctúan significativamente de mes a mes. Por tanto, pudiese ocurrir la situación que en determinado mes el gobierno tenga $500 millones en caja y $700 millones de vencimientos.

En el pasado, el gobierno cerraba esa brecha con fondos que tomaba prestados a corto plazo del sector privado a través de la emisión de “Tax and Revenue Anticipation Notes”, conocidos como los “TRANs”, y del BGF. Por ejemplo, durante el año fiscal 2015 el gobierno de Puerto Rico tomó prestado $1,200 millones para manejar las fluctuaciones del flujo de efectivo.

Sin embargo, para el año fiscal 2016 el gobierno, debido a su baja clasificación crediticia, no ha podido recurrir al mercado privado para vender los TRANs y el BGF, dada su frágil situación financiera, tampoco ha podido proveer este financiamiento a corto plazo. Por tanto, el gobierno decidió implantar varias medidas de emergencia para aumentar su liquidez.

Estas medidas incluyen, entre otras, (1) tomar prestado un total de $400 millones de la Corporación del Fondo del Seguro del Estado, la ACAA y SINOT; (2) suspender los depósitos mensuales para el pago de los bonos de obligación general; (3) modificar el procedimiento para el pago de las pensiones gubernamentales; (4) posponer pagos a suplidores; y (5) posponer hasta febrero de 2016 el pago de $291 millones de reintegros que se le deben a los contribuyentes.

Pero, aún tomando en consideración esas medidas, durante algunos meses de este año fiscal el gobierno de Puerto Rico terminaría con un balance de caja negativo.

¿Qué dice el Informe de CM? 

El análisis de CM se basa en la proyección de efectivo de Hacienda, incluyendo algunas de las medidas de emergencia descritas anteriormente (CM excluye en esta etapa del análisis los $400 millones producto de los TRANs intergubernamentales y la suspensión de los depósitos mensuales para el pago de los bonos de obligación general).

De acuerdo con la proyección de Hacienda, el gobierno de Puerto Rico comenzó este año fiscal con $13.8 millones en caja y terminaría con $50.7 millones, para un aumento en el flujo neto de efectivo de $36.9 millones. El flujo de efectivo, sin embargo, experimenta fluctuaciones mensuales significativas bajo este escenario, oscilando entre un déficit de $795 millones en noviembre de 2015 y un sobrante de $72 millones en mayo de 2016.

Los analistas de CM entonces ajustan este escenario para hacerlo comparable con el presupuesto aprobado para el año fiscal 2016. Estos ajustes consisten de la reclasificación contable de ciertas partidas de ingresos y gastos y por lo tanto no afectan el flujo total de efectivo proyectado por Hacienda. Esta proyección modificada es la “Proyección Base de Flujo de Efectivo”.

En segundo lugar, CM hace varios ajustes a esa Proyección Base de Flujo de Efectivo para tomar en consideración ciertos riesgos relacionados con el presupuesto.

Por el lado de los recaudos proyectan una deficiencia de $306.4 millones en comparación con el presupuesto aprobado.

Por el lado de los gastos, los ajustes reflejan un aumento neto en los gastos de $132.1 millones producto de la diferencia entre: (1) gastos adicionales de $407.1 millones relacionados con los pagos de ciertas obligaciones que no fueron presupuestados ($5.1 millones relacionados con la transacción de un litigio; $308.3 millones que el gobierno le debe al BGF; y $93.7 millones que se le deben a los bonistas de PFC); y (2) recursos adicionales de $275 millones del Fondo para el Desarrollo Económico y el Pago de Obligaciones que CM asume estarán disponibles para el pago de obligaciones, sujeto a aprobación legislativa.

Finalmente, incluyen también una reducción en el “working capital” de $123.8 millones producto del pago de asignaciones presupuestarias que no se desembolsaron durante el año fiscal 2015. En total, estos ajustes reducen el efectivo disponible por $562.3 millones.

En esta etapa del análisis CM incluye el efecto de las dos medidas de emergencia para aumentar la liquidez que había excluido anteriormente para confeccionar la “Proyección de Flujo de Efectivo Ajustada”. De acuerdo con esta Proyección el flujo de efectivo se tornaría negativo en noviembre ($30 millones) y esa deficiencia aumentaría a $205 millones en diciembre, pero el flujo neto volvería a terreno positivo en enero hasta terminar el mes de mayo. Sin embargo, debido a ciertos vencimientos en junio, el gobierno de Puerto Rico podría cerrar el año fiscal con una deficiencia en caja estimada en $511.6 millones.

Para finalizar su análisis, CM incluye el impacto de (1) riesgos relacionados con deficiencias potenciales en ASES, PRITA, la UPR, la AEP, y ASEM, agencias, que a pesar de ser independientes, se les considera para propósitos del análisis financiero como parte del gobierno central; desembolsos para el servicio de deuda que no fueron presupuestados; la contribución adicional uniforme a los planes de pensiones; deudas con otras agencias gubernamentales y desembolsos relacionados con cuentas por pagar; y (2) recursos adicionales producto de la lotería electrónica, la video lotería, y mejor fiscalización. El impacto neto de estos ajustes en la Proyección de Flujo de Efectivo Ajustada sería una reducción de entre $100 millones y $1,276 millones. Por tanto, el gobierno de Puerto Rico podría terminar el año fiscal en curso con un balance en caja estimado entre negativo $612 millones y negativo $1,788 millones.

Implicaciones del Informe de CM

De cumplirse la proyección de CM, Puerto Rico podría quedarse sin efectivo en caja tan pronto como noviembre de este año y la probabilidad de que varias obligaciones se queden sin pagar es alta. En ese caso, el asunto se convierte en uno político: el gobierno tendría que decidir a quién le paga, cuánto, y cuándo.

En términos de alternativas, las opciones disponibles a corto plazo—obtener un financiamiento de emergencia, aumentar impuestos, cerrar parcialmente el gobierno, o incumplir con el pago de deuda que vence en los próximos meses, entre otras—todas conllevan costos económicos y/o políticos significativos.

El escenario más probable es que el riesgo de un cierre gubernamental tenga gran peso sobre el debate legislativo, a la misma vez que aumentarían las presiones populistas en tanto las fechas para hacer los pagos sobre la deuda se aproximen. En este escenario es muy probable que aumenten la tensión política, los llamados al impago y la turbulencia social en Puerto Rico.

Por el lado positivo, no hay nada como una crisis para encausar esfuerzos diversos en la misma dirección. En palabras del Dr. Samuel Johnson: “Depend on it, sir, when a man knows he is to be hanged in a fortnight, it concentrates his mind wonderfully.”

El autor es Director de Política Pública del Centro para una Nueva Economía. Esta columna fue publicada originalmente en El Nuevo Día el 27 de septiembre de 2015.

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