Servicios Esenciales

Image by Sanja Gienero

Image by Sanja Gienero

Antes del paso de los huracanes Irma y María, tanto la creación de la Junta de Control Fiscal (“JCF”) como el proceso de restructuración de la deuda fueron objeto de un álgido debate público. Sin embargo, ese no fue el caso con la definición de servicios esenciales y al día de hoy ni el gobierno ni la JCF ha tomado una posición clara sobre cuáles son las prestaciones primarias que provee el gobierno. Ha sido necesario el azote de un huracán categoría 4 para traer este tema al centro del discurso público. READ MORE

Proposals for Disaster Recovery and Rebuilding Puerto Rico

 

  • TREAT PUERTO RICO FAIRLY – Puerto Ricans are US citizens by birth. Therefore, Congress should treat Puerto Rico as a state for purposes of allocating disaster recovery and rebuilding funds. Funding provided through FEMA and the Community Development Block Grant-Disaster Recovery program should be allocated to Puerto Rico on terms and conditions no less advantageous than those applicable to the fifty states, including funding for hazard mitigation to ensure we minimize harm from similar events in the future.

  • LEVERAGE PRIVATE SECTOR FUNDS – In addition to providing Puerto Rico with its fair share of disaster recovery funding, Congress should legislate to encourage the private sector to actively participate in the creation of the new Puerto Rico. This could be accomplished by enacting a special private activity disaster recovery bonds program, similar to the Liberty Bonds program enacted after 9/11 and after Hurricane Katrina. These bonds would be exempt from federal taxes on interest, including the Alternative Minimum Tax, which allows issuers to offer the bonds at lower interest rates. Proceeds from these bond offerings have been used in the past to finance broad reconstruction activities, including the rebuilding of utilities, hospitals, hotels, residential housing, and commercial real estate, among other uses. The private entity issuing the bonds is entirely responsible for their repayment.
    READ MORE

The Case for Comprehensive Disaster Relief

foto-classy

Erika P. Rodriguez for The New York Times

By: Sergio M. Marxuach
Public Policy Director

This hurricane season has been particularly bad with major storms hitting Florida, Texas, Puerto Rico, the United States Virgin Islands, and several Gulf states. Total damages are estimated to exceed $200 billion. The Federal Emergency Management Agency (“FEMA”) is doing the best job it can with the resources it has at its disposal, but it is clearly reaching the limits of its capabilities. Under the American constitutional system, only Congress has the authority to enact a comprehensive relief and reconstruction package to address this situation.

The devastation in Texas, Florida, the United States Virgin Islands, and Puerto Rico has been well documented. The destruction of public infrastructure and the loss of private property affect millions of US citizens. A well-financed, broad-based recovery and reconstruction program would provide a much-needed boost to economic activity in these heavily damaged areas and help many hard-working families get back on their feet. READ MORE

Please donate today to Puerto Rico Recovery Fund

Category: CNE Blog, Featured · Tags:

CNE nuevamente entre los mejores Think Tanks del mundo

Top Think Tanks by country
2016 Global Go To Think Tank Index

MAPA-CNE

Por cuarto año consecutivo, el Centro para una Nueva Economía (CNE) de Puerto Rico ha sido incluido en la edición más reciente del 2016 Global Go To Think Tank Index Report, el índice mundial de think tanks que publica el Lauder Institute de la Universidad de Pennsylvania. CNE fue seleccionado entre los mejores think tanks del mundo en tres categorías, incluyendo:

  • Mejor think tank independiente (Best Independent Think Tanks)
  • Think tank a seguir por la excelencia de su investigación y sus iniciativas innovadoras (Think Tanks to Watch).

Miguel A. Soto-Class“Durante casi veinte años, hemos desarrollado una organización sólida, de calibre y prestigio internacional que ha buscado elevar continuamente el nivel de la investigación y el análisis en la esfera de política pública. Ahora, en momentos en que la isla necesita repensar su andamiaje económico, fiscal e institucional, CNE continúa enfatizando el rigor, la independencia y la audacia en la evaluación de opciones de política pública.”

Miguel A. Soto-Class
President and Founder CNE

El 2016 Global Go To Think Tank Index Report fue compilado de una lista de 6,846 think tanks y utilizó la opinión de más de 4,750 periodistas, forjadores de opinión pública, donantes y especialistas alrededor del mundo. CNE ha figurado en las ediciones del 2013, 2014, 2015 y 2016 del prestigioso reporte mundial. Entre los parámetros que se utilizan se encuentran:

MAPA-CNE

 

El pasado año, CNE creó la Unidad de Análisis Económico para reforzar su capacidad de investigación y análisis; creó y lidera la Comisión de Crecimiento para Puerto Rico del CNE, que busca identificar maneras para promover el crecimiento a largo plazo; y a través de sus oficinas en Washington DC y San Juan, estuvo activamente involucrado en abogar por soluciones a la crisis de Puerto Rico dentro de los círculos de política pública en los Estados Unidos.

fotoscne

CNE es un think-tank independiente no partidista que produce investigación y análisis sobre política pública. Fundado en el 1998, actualmente es una de las voces más creíbles e influyentes en Puerto Rico y los Estados Unidos con respecto a la economía de Puerto Rico. Sus publicaciones y análisis son procurados por líderes gubernamentales, periodistas y analistas que buscan recibir expertise balanceado sobre Puerto Rico y opciones no partidistas al problema fiscal de la Isla. Entre esto se encuentran: la Casa Blanca, el Congreso de EEUU, el Departamento del Tesoro de EEUU, el Banco de la Reserva Federal de Nueva York, y un sin número de medios noticiosos internacionales.

MAPA-CNE.ai

Category: CNE Blog · Tags:

CNE Among the Top Think Tanks in the World

Top Think Tanks by country
2016 Global Go To Think Tank Index

CNE Media Map

For the fourth year in a row, Puerto Rico’s Center for a New Economy (CNE) has been included in the most recent edition of the 2016 Global Go To Think Tank Index Report published by the University of Pennsylvania’s Lauder Institute. CNE was chosen among the best think tanks in the world in three categories, including:

  • Best Independent Think Tanks
  • Think Tanks to Watch

Miguel A. Soto-Class“For almost twenty years, CNE has been a solid, prestigious and internationally renowned organization that has sought to elevate the level of public policy research and analysis. At a moment when Puerto Rico needs to rethink its economic, fiscal and institutional infrastructure, CNE continues to emphasize rigor, independence and audacity in the evaluation of public policy options for the island.”

Miguel A. Soto-Class
President and Founder CNE

The 2016 Global Go To Think Tank Index Report was compiled from a list of 6,846 think tanks evaluated by 4,750 journalists, decision makers, donor and specialists from around the world. CNE has been included in the editions of 2013, 2014, 2015 and 2016 of the prestigious Index. Among the parameters used for the selection were:

Word Cloud

Last year CNE created the Economic Analysis Unit to reinforce its research and analysis capabilities; created and leads the CNE Growth Commission for Puerto Rico, which seeks to identify ways to promote long term growth in the island; and through its offices in Washington DC and San Juan, was actively involved among decision making circles in the United States in advocating for solutions to Puerto Rico’s crisis.

fotoscne

CNE is an independent non-partisan think tank that produces public policy research and analysis. Founded in 1998, it is currently one of the most credible and influential voices in Puerto Rico and the United States with respect to the economy of Puerto Rico. Its publications and analysis are used by government leaders, journalists and analysts that seek balanced and non-partisan expertise on policy options for Puerto Rico. Among these are: the White House, the US Congress, the US Treasury Department, the Federal Reserve Bank of New York, and many international news media outlets.

MAPA-CNE.ai

Category: CNE Blog · Tags:

La promesa sin cumplir

La promesa sin cumplir

Se supone que la ley PROMESA facilitaría una transformación radical en el desempeño de nuestro sector público. Según la narrativa oficial, la intervención federal era inevitable ante nuestro desbarajuste administrativo.

En varias ocasiones durante la saga que precedió la firma de esaley federal, el Senador Orrin Hatch, quien presidía el Comité de Finanzas del Senado de los Estados Unidos, emprendió contra el gobierno de Puerto Rico. Al legislador de Utah se le acababa la paciencia con una administración que no cumplía con entregarle los estados financieros auditados, información sobre el sistema de pensiones y detalles sobre el presupuesto. Los oficiales públicos arrastraban los pies, ofrecían justificaciones, y luego de varios emplazamientos, y un tirijala patético, soltaron algunas prendas. Lamentablemente, no se trataba de un acto de resistencia o un desafío ante el paternalismo y la soberbia de la esfera federal. Más bien, era el proceder común del Estado Libre Asociado ante un pedido de información. Así pues, a la hora de justificar la imposición de una Junta de Control Fiscal, loscongresistas estadounidenses no dudaron en señalar, entre otros factores, la necesidad de arrojar luz y poner en cintura a un gobierno territorial opaco, difícil de descifrar y que no rinde cuentas.

Además de los legisladores federales, no fueron pocos los porristas locales que vieron con buenos ojos la llegada de un nuevo cuerpo rector que se encargaría de romper con la tiranía de la falta de transparencia, la improvisación en el diseño de políticas públicas y el derroche fiscal. Armados con los plenos poderes que les confiere la ley federal, la Junta y su equipo de trabajo darían al traste, casi como por arte de magia, con las perniciosas prácticas de administración pública que se han practicado por décadas en Puerto Rico. Sin embargo, al cabo de un año desde que entró en vigor PROMESA, las altas expectativas trazadas por los jefes del norte y por los fieles súbditos locales están lejos de cumplirse. Peor aún, todo apunta a que los nombrados a poner la casa en orden abonan al desbarajuste y no a su solución.

La reciente propuesta de la Junta de sustituir ciertos programas federales de beneficencia pública por un crédito contributivo poringreso devengado —conocido comúnmente por sus siglas en inglés como el EITC— es un claro ejemplo de su errado proceder. Planteando la necesidad de hacer mella en la bajísima tasa de participación laboral de la isla, proponen desmantelar gran parte de la red de apoyo socioeconómico existente, mientras apuestan a una solución mágica o “silver bullet”. El asunto medular es que un EITC podría ser sumamente beneficioso para la isla, pero solo si se adopta para complementar al sistema existente y no como un sustituto.

En Estados Unidos, el EITC se considera uno de los programas más efectivos para reducir la pobreza. Según datos del Center for Budget and Policy Priorities (CBPP) en Washington DC, en el 2015, este crédito sacó de la pobreza a 6.5 millones de personas, incluyendo a 3.3 millones de niños. También ayudó a mejorar las condiciones de vida de 21.3 millones de personas pobres. Para ser elegible, a nivel federal, las familias pobres y de bajos recursos tienen que trabajar en el sector formal, devengar ingresos dentro de un intervalo específico y someter una planilla al gobierno. Un elemento clave es que el crédito es reembolsable. Si el crédito otorgado es mayor a la deuda contributiva, el beneficiario recibe la diferencia como un reintegro. En el 2015, la cantidad promedio recibida por familias con niños ascendió a $3,186. Además, 26 estados ofrecen su propio EITC que suplementa al esfuerzo federal.

En el 2003, el CNE publicó un estudio preparado por la profesora María Enchautegui que sirvió como base para la adopción de un programa similar al EITC en Puerto Rico. Luego de un largo proceso de educación y convencimiento,especialmente en la esfera gubernamental, se estableció un crédito por trabajo que duró del 2007 al 2013. Aunque no era un programa perfecto, pues el beneficio máximo ascendía a $450 y se revelaron fallas en algunos renglones, fue un paso importante que contribuyó, entre otras cosas, a aumentar la cantidad de personas elegibles que sometieron planillas de contribuciones por ingreso al estado. En aras de reestablecerlo y renovarlo, la organización Espacios Abiertos comisionó otro estudio en el 2014 (también a la profesora Enchautegui) que incluyó recomendaciones específicas para el diseño de un nuevo y mejorado crédito.

Aunque hemos sido los principales proponentes y defensores del EITC en la isla, nos parece que la petición de la Junta al Congreso —de quitarle los fondos federales destinados a los programas Sección 8,  (TANF, en inglés) y el Programa de Asistencia Nutricional (PAN), para adjudicárselos a un EITC local— es desacertada y peligrosa. Primero, porque los esfuerzos existentes proveen ayudas que son sumamente necesarias en un país pobre como el nuestro y están diseñados para atender carencias específicas. Como tal, los objetivos de estos programas, las reglas que los gobiernan y sus impactos son diferentes. Segundo, eliminar estos beneficios para convertirlos en una subvención en bloque o “block grant” podría reducir lo que invierte el estado para combatir la pobreza. Como apunta Robert Greenstein, director del CBPP y reconocido experto en políticas sociales, muchos gobiernos estatales tienden a sustituir fondos locales con los federales cuando les llegan asignaciones en bloque. Tercero, porque el EITC no es una cura para todos los males y su efectividad es mucho menor en mercados laborales maltrechos, como el nuestro. Cuando los trabajos escasean, se hace más difícil acceder a un crédito que sólo se recibe asegurando un empleo en el sector formal.

Sin lugar a dudas, la red de beneficios socioeconómicos que provee el estado se puede mejorar. Tenemos que repensar las estrategias existentes e identificar soluciones innovadoras y sensatas. Pero ese no parece ser el proceder de la Junta. Sin ofrecer datos precisos o estudios bien fundamentados, a pesar de haber gastado millones largos en expertos y consultores, promueven ideas que seguramente abonarán a la precariedad y agravarán la situación de los más vulnerables. Esto se asemeja mucho a lo que hemos soportado por las pasadas décadas: la improvisación en el diseño de políticas públicas y la articulación de proyectos que sirven para avanzar prejuicios ideológicos. En fin, lejos de dar al traste con las viejas costumbres que contribuyeron a la debacle, la Junta, sus oficiales y colaboradores nos imponen más de lo mismo.

Por: Deepak Lamba-Nieves
Director de Investigación, Centro para una Nueva Economía
@deepakln

Una idea peligrosa

Una idea peligrosa

El final de la Gran Recesión provocó gran interés en estudiar los efectos de la implementación de políticas de austeridad económica en países atravesando por una crisis fiscal. Mark Blyth, profesor en la Universidad de Brown, publicó uno de los mejores análisis sobre la austeridad y sus efectos en su libro Austerity: The History of a Dangerous Idea (Oxford, 2013).

De acuerdo con Blyth “la austeridad es una forma de deflación, en la que la economía se ajusta a través de una reducción en los salarios, los precios y el gasto público para restaurar la competitividad, y la mejor manera de lograr esto es (supuestamente) recortando el presupuesto, eliminando los déficits y dejando de tomar prestado.” Los proponentes de la austeridad creen que estas políticas harán que aparezca, en palabras de Paul Krugman, la “hada madrina de la confianza” que mágicamente causará un aumento en la inversión.

El problema con esta teoría es que existen muy pocos datos empíricos que la apoyen. De hecho, el resultado más común de la implementación de estas políticas es una fuerte contracción económica, lo que a su vez reduce la capacidad del país para pagar sus deudas. Por tanto, la primera razón por la cual la austeridad es una idea peligrosa es que simplemente no funciona. En los pocos países donde se ha proclamado que la austeridad ha sido “efectiva”, se ha demostrado que otros factores tales como una devaluación de la moneda, que promueve la exportación, o una reducción en las tasas de interés, que aumenta el acceso al crédito y fomenta la inversión, fueron la causa principal de la recuperación. Pero en Puerto Rico no podemos implementar una política monetaria independiente debido a nuestra condición colonial.

La segunda razón por la cual la austeridad es una idea peligrosa es porque busca socializar las pérdidas generadas por la conducta arriesgada de gobernantes irresponsables y banqueros inescrupulosos. Si los gobiernos y los banqueros saben que no serán responsables por las consecuencias de su conducta negligente, entonces no tienen incentivos para evitarla ex ante. Es lo que los economistas llaman un “moral hazard.”

Además, la responsabilidad de responder por estas pérdidas socializadas usualmente recae sobre los pobres y la clase media, precisamente aquellos menos preparados para absorberlas. Esta presión en los sectores pobres produce eventualmente una explosión social cuando los recortes a las pensiones, a los servicios médicos y a la educación pública, conjuntamente con el aumento en el desempleo, la pobreza y la desigualdad, llegan a niveles intolerables. En Puerto Rico esa presión se ha disipado a través de la migración a los Estados Unidos, pero la posibilidad de una crisis social no se puede descartar.

Otra razón por la cual la austeridad es una idea peligrosa es lo que Blyth llama “la falacia de la composición.” En el caso de la austeridad esta falacia se manifiesta cuando se piensa que un dólar menos de gasto gubernamental se traduce en un dólar más disponible para la inversión privada. Pero esto no es así ya que una reducción de un dólar en el gasto del gobierno implica una reducción mayor a un dólar en la actividad económica. Esto se debe a que el gasto del gobierno es el ingreso de otro y el gasto de esa otra persona es el ingreso de otro y así sucesivamente. Esto es lo que se llama el multiplicador fiscal.

Tomemos a manera de ejemplo la reducción en la jornada laboral. De acuerdo con el presupuesto aprobado el gasto de nómina con cargo al fondo general es de $4,030 millones. A esa cantidad le restamos $608 millones de la nómina de la Policía, la cual entendemos estaría exenta del recorte de jornada. Esto nos deja con una nómina ajustada de $3,422 millones, pero la reducción de jornada solo estaría en vigor por diez meses en este año fiscal ya que entraría en efecto el 1 de septiembre. Por tanto esa cifra hay que multiplicarla por 0.8333 (10/12). Esto resulta en una nómina de $2,851 millones. Una reducción de 10% es igual a $285 millones. Ese es el impacto directo. Ahora hay que tomar en cuenta el impacto indirecto a través del efecto multiplicador. Si utilizamos el multiplicador de 1.34 que ha utilizado la Junta anteriormente, la reducción total en la actividad económica sería de $382 millones; si utilizamos un multiplicador de 1.5 (como prefiere el FMI) el impacto podría llegar a $427 millones, en ambos casos un poco más de medio punto porcentual del PNB.

Además de todo lo anterior, la imposición de políticas de austeridad en Puerto Rico no es una buena idea porque Puerto Rico no tiene acceso a financiamiento a corto plazo, lo que hace el ajuste mucho más difícil. A la Directora Ejecutiva de la Junta, la Sra. Natalie Jaresko, le gusta citar su experiencia en Ucrania como un modelo a seguir. Curiosamente, sin embargo, la Sra. Jaresko omite explicar que una buena parte, más del 40%, de la brecha de financiamiento (“financing gap”) que enfrentaba ese país se cerró con un préstamo del FMI de $17,500 millones desembolsados a través de cuatro años—una opción que no está disponible para Puerto Rico.

Es importante que el pueblo entienda a fondo las consecuencias de seguir el camino de la austeridad. Primero, la Junta tiene la obligación moral de explicar los fundamentos para sus decisiones y divulgar su modelo económico, así como todos sus análisis de liquidez, estudios sobre las pensiones y sus proyecciones económicas y fiscales.

Segundo, hay que tomar en cuenta el costo social, no solo el económico, de las políticas de austeridad. Usemos como ejemplo otra vez la reducción en la jornada laboral. ¿Qué se supone que hagan los padres con sus hijos si las escuelas públicas cierran dos días al mes? ¿Qué sucede con aquellos estudiantes que reciben almuerzo subsidiado por el gobierno federal, para quienes en muchos casos esa es su única comida caliente al día? ¿Cómo se afecta el proceso de enseñanza y aprendizaje?

Tercero, el panorama económico es sombrío si no se consigue financiamiento a corto plazo o algún programa económico federal para facilitar el ajuste. La población continuará reduciéndose por la migración debido a la falta de oportunidades en la isla, lo que a su vez hará más difícil reactivar la actividad económica, así como lograr los objetivos de recaudos. Y no se puede descartar, como mencioné anteriormente, que una agudización de la depresión económica resulte en una explosión social.

Cuarto, la imposición de un programa de ajuste como el que se propone implica una reducción significativa, un “haircut” en exceso de 75%, en el principal de la deuda de Puerto Rico. Esto tendrá que ser así ya que la prolongada debilidad de la economía limitará significativamente la cantidad de deuda que Puerto Rico podrá pagar de manera sostenible con un alto grado de probabilidad. La implicación de no ejecutar ese recorte profundo en la deuda hoy es que Puerto Rico, dado el impacto negativo de la austeridad, no podrá cumplir mañana con el servicio de la deuda según renegociado y tendrá que volver a la mesa de negociación.

En conclusión, tanto la teoría económica como la experiencia en otras jurisdicciones demuestran que la imposición de políticas de austeridad en medio de una crisis económica y fiscal es contraproducente. Si la Junta decide seguir por ese camino debe explicar claramente las consecuencias económicas de sus decisiones y el escabroso futuro que nos espera.

Por: Sergio M. Marxuach
Director de Política Pública
Centro para una Nueva Economía

Puerto Rico’s Pension System: Knocking on Heaven’s Door

This post was originally published on January 27, 2011.

Introduction

The Employees Retirement System of the Commonwealth of Puerto Rico (the “ERS”) is a trust created by Act 447 of May 15, 1951 to provide pension and other benefits to retired employees of the government of Puerto Rico and its instrumentalities. According to the Management’s Discussion and Analysis included in the ERS’s most recent financial statements, the system “since its inception lacked proper planning.”1 The problem was (and to a certain extent still is) that the level of both employer and employee contributions was relatively low and was not actuarially determined, while the level of benefits was statutorily defined and bore no relation to employee contributions or to the investment yield of the systems assets.

In 1973 the benefit structure was “enhanced” without enacting a corresponding increase in contribution levels. As government employment increased in the mid-to-late 1970s, partially in response to the general economic slowdown, the gap between the assets available to pay benefits and the actuarial obligation began to widen.

CNE-DownloadPublication-Button

Or view the full report below:

Las pensiones y la concertación social

Por Sergio M. Marxuach

Esta nota se publicó en el blog de CNE el 11 de diciembre de 2012.

http://www.elnuevodia.com/laspensionesylaconcertacionsocial-1402596.html

El tema de la deficiencia actuarial de los sistemas de retiro del gobierno de Puerto Rico ha estado en el debate público en días recientes. El gobierno de Puerto Rico actualmente tiene cinco sistemas de retiro.

Tres de éstos dependen directamente del fondo general para las aportaciones patronales: el Sistema de Retiro de los Empleados del Gobierno, que cubre a casi todos los empleados del gobierno central, corporaciones públicas, y los municipios; el Sistema de Retiro de los Maestros, que cubre a los maestros del sistema de educación pública; y el Sistema de Retiro de la Judicatura, que cubre a los jueces.

Cada uno de estos sistemas de retiro tiene un déficit actuarial. Esto significa que no cuentan con los recursos suficientes para cumplir con todas sus obligaciones en el futuro. Al 30 de junio de 2011, el Sistema de Retiro de los Empleados del Gobierno tenía un déficit estimado de $23,734 millones; el Sistema de Retiro de los Maestros tenía un déficit estimado de $9,063 millones; y el Sistema de Retiro de la Judicatura tenía un déficit estimado de $319 millones. El déficit agregado, por tanto, es de $33,116 millones—una deficiencia que se ha ido acumulando por décadas y que no debiera ser noticia, ni aquí ni en los Estados Unidos. READ MORE

CNE Newsletter

Never miss an update!
Subscribe to the CNE Newsletter below: