4 criterios para que una junta reguladora sea efectiva

La necesidad de reducir el costo de la electricidad en Puerto Rico, junto a la fragilidad financiera de la Autoridad de Energía Eléctrica, hacen impostergable la creación de una junta reguladora del sistema eléctrico que logre cambios profundos en la forma en que opera la Autoridad, le imponga disciplina, y controle la conducta depredadora de los grupos de interés internos y externos que se benefician de la situación actual.

El Centro para una Nueva Economía le sometió a la Comisión Especial para una Nueva Política Energética de la Cámara de Representantes los criterios que debe tener la junta reguladora de electricidad sea efectiva:

� Autoridad legal para revisar tarifas, regular el mercado de electricidad en Puerto
Rico, imponer métricas de eficiencia, y fiscalizar, incluyendo la imposición de
limites de tiempo, el cumplimiento con las mismas por parte de la AEE.
� Exclusividad sobre la industria eléctrica. No se debe incluir el área de energía al mandato de la Junta Reglamentadora de Telecomunicaciones. La complejidad del sistema eléctrico requiere la atención a tiempo completo de un regulador con todos los recursos necesarios para llevar a cabo su misión.
� Independencia de los políticos y de los grupos de interés internos y externos a la
corporación que se benefician de la situación actual.
� Recursos para que cuente con el peritaje, los recursos humanos y financieros, y el
apoyo institucional necesario para llevar a cabo su complicada misión.

Accede a la ponencia completa del CNE.

Que se haga la luz

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Por Nilsa Pietri

La factura de la luz es tal vez nuestra mayor preocupación ciudadana, pues incluso para los afortunados que tienen empleo resulta impagable, casi como la deuda pública.

Todos sabemos que el dichoso ajuste por combustible es responsable del alza desmesurada en la factura que nos envía mensualmente la Autoridad de Energía Eléctrica.

Y sabemos, igualmente, que ese enorme costo agregado no tiene mucho que ver con el precio del combustible que compra la AEE, sino que se trata de un explosivo coctel de gastos de la Autoridad que no tienen que ver con lo que consumimos de luz pero que nos hacen pagar a los abonados.

Así que convencidos ya estamos todos de que hay que cambiar las cosas.

El problema es que las propuestas que se debaten diariamente las entienden solo sus proponentes pues, a pesar de los cientos de miles de dólares que corren por ahí en cabildeo a favor de una u otra, no se usa ni un chavo para hacer el ejercicio de explicarle al país, en arroz y habichuelas, qué significa cada una y porqué debemos favorecer la que sea. READ MORE

Vivir sin pensar

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Por Sergio M. Marxuach

“Estábamos bien, y poco a poco empezábamos a no pensar. Se puede vivir sin pensar”, nos dice Julio Cortázar en su cuento “Casa tomada”. Y tal vez sea cierto para algunas personas y bajo circunstancias específicas.

Václav Havel, en su ensayo ‘El poder de los sin poder’ nos presenta lo que es tal vez el caso emblemático. Havel nos relata cómo un vendedor de frutas y vegetales pone un cartel en la ventana de su tienda con el lema “¡Trabajadores del mundo, únanse!” ¿Por qué lo hace?, se pregunta Havel. El vendedor lo hace, no porque ha estudiado a Marx, o porque entiende su ideología, o porque verdaderamente cree que todos los trabajadores del mundo se deban unir. Lo hace, nos dice Havel, porque tiene miedo. El vendedor pone su cartel simplemente porque así se ha hecho por años, porque todo el mundo lo hace, y porque esa es la manera que tiene que ser. Si se rehusara a ponerlo, “podría haber problemas”. READ MORE

Murió

Por Miguel A. Soto Class

Aparentemente hay muchas personas que no se han enterado que Luis Muñoz Marín murió. Todavía siguen ñangotados y aplatanados en espera de que venga un caudillo benévolo a salvarlos y proveerles desde los zapatos hasta la casa. Esperan por una Doña Fela que los consienta y se asegure no pasen ni frío ni hambre y que puedan disfrutar hasta de nieve en el Caribe. Siguen esperando a un Luis Ferré que se ocupe de protegerlos y asegurarse que nadie abuse de ellos.

A esas personas debo decirles que ese mundo se acabó y esas figuras ya no viven entre nosotros ni se ocupan de velar por nuestro bienestar. Ahora o nos defendemos nosotros mismos o nos siguen comiendo los dulces.

Los que vivimos en Puerto Rico tenemos ante nosotros posiblemente la última oportunidad en esta generación de lograr un cambio estructural de verdadera relevancia y que realmente puede provocar un cambio positivo significativo en todas nuestras vidas. Tenemos ante nosotros un plan para poner en cintura a la que ha sido la agencia pública más poderosa y abusadora en la historia de nuestro Pueblo: la Autoridad de Energía Eléctrica.

El Pueblo Puertorriqueño es sabio y sabe cuál de las reformas propuestas es la que verdaderamente le mete mano a los caprichos de la AEE. El problema es que muchas personas siguen como si la cosa no fuera con ellos. Como si le tocara a otro defender sus derechos. Pero deberían recordar que lo único que hace falta para que triunfe la maldad es que la gente buena no haga nada.

¿Dónde están las comunidades en este debate? ¿Dónde están las barriadas? ¿Dónde están los estudiantes? ¿Dónde están las Asociaciones de Residentes? ¿Las égidas? ¿Los colmados? ¿Las organizaciones sin fines de lucro? ¿Los centros comunitarios? ¿Las organizaciones culturales? ¿Los grupos cívicos? ¿Por qué no se han manifestado sobre esto los ambientalistas? ¿Por qué se han mantenido todos estos grupos mudos en un momento tan crítico para el País?

Nadie puede decir que no entiende el tema. En el Centro para una Economía solamente, sin contar otras entidades, lo hemos explicado por nueve años en más de treinta escritos, columnas, presentaciones y videos todos disponibles gratuitamente en los medios y en nuestra página de Internet. El que no esté claro es que no le importa lo suficiente como para orientarse.

Ahora bien, si están satisfechos con su factura de luz pues entonces no hagan nada. Si se sienten que actualmente pagan por su justo consumo, no se muevan del sofá. Si lo que gastan en energía no les afecta el presupuesto, pues sigan tranquilos. Hacer nada es la mejor manera de validar y demostrar apoyo a los sobrecargos de la AEE.

Sin embargo, si no estás satisfecho con tu factura de luz, oriéntate y que se escuche tu voz y tu reclamo. No te dejes engañar. Exige que se establezca una Junta Reglamentadora verdaderamente independiente y con el poder de establecer tarifas justas y promover mayor transparencia. Y no lo dejes hasta que sea muy tarde pues nadie que calle ahora tendrá legitimación para quejarse del costo de la luz en el futuro.

Yo no soy ingenuo. Obviamente hay un grupo pequeño que se lucra descaradamente del sufrimiento del Pueblo. Pero no creo que haya algo siniestro en todas las posturas en contra de una verdadera reforma. Creo que algunos resisten por el miedo que provoca cualquier cambio. Por eso no creo que el problema sea la UTIER ni la gerencia de la AEE. De hecho, pienso que muchos de ellos mismos padecen al igual que nosotros los latigazos del alto costo de energía. Pero han vivido toda su vida bajo ese sistema y les preocupa su futuro. Eso es natural y válido pero no debe convertirse en obstáculo para que todo un País permanezca en la penuria.

Al fin y al cabo, esto va más allá de la AEE. De lo que se trata es si todavía los puertorriqueños podemos sobreponernos a los retos de la crisis y trazar una ruta firme hacia el futuro. Si fallamos con la AEE, donde hay un gran consenso, olvidemonos de todo lo otro. Lo que nos espera es un terrible camino de oscuridad.

¿Cómo escogerás tú? Oriéntate y actívate y hazte sentir. Escoge un futuro brillante. Escoge a Puerto Rico.

El autor es presidente del Centro para Una Nueva Economía. Esta columna se publicó originalmente en el diario El Nuevo Día el 26 de marzo de 2014.

3 imprescindibles para una verdadera reforma energética (guía para descargar)

Durante las próximas semanas se estará discutiendo la reforma del sistema eléctrico. Este es el esfuerzo más serio e importante de reformar la Autoridad de Energía Eléctrica que el país ha visto en décadas. Es importante que el proceso asegure que la reforma sea profunda y conduzca a una reducción en el costo de la electricidad.

El Centro para una Nueva Economía (CNE) entiende que para ser efectiva y poder reducir el costo de la electricidad, la Junta Reguladora necesita peritaje y poderes reales para verdaderamente fiscalizar a la AEE. Esa junta necesita:

a) El poder y el conocimiento para estructurar las tarifas eléctricas. Esto no lo hace la Junta Reguladora de Telecomunicaciones, que solo recibe las tarifas hacen las compañías de telecomunicaciones.

b) El poder y el conocimiento para dirigir al sistema eléctrico a un proceso de planificación a largo plazo que le imponga parámetros de eficiencia a la AEE, la obligue a retirar las plantas más ineficientes y caras, y permita integrar al sistema productores de electricidad más limpios y costo eficientes.

c) Para que eso tenga sentido, esa junta tiene que tener el poder de vigilar el proceso de la compra de energía y la interconexión de productores ineficientes al sistema.

Si quieres conocer más sobre la Reforma Energética y qué le conviene a tu bolsillo, descarga aquí la guía de preguntas y respuestas que hemos preparado y accede a nuestro portal informativo www.losmisteriosdetufactura.com

El costo de no hacer nada

Abogan por la comisión reguladora

CNE la presenta como la espina dorsal de la reforma energética propuesta.

Un verdadero defensor de los consumidores

En este momento en que Puerto Rico discute la reforma de su sistema eléctrico, resulta importante traer a la mesa un elemento imprescindible para promover la transparencia y la justicia tarifaria: la creación de la Oficina del Defensor de los Consumidores.

No se trata de una réplica de la Oficina del Ombudsman, cuyos recursos son limitados y cuyos poderes se circunscriben a atender quejas y querellas de los consumidores. La Oficina del Defensor de los Consumidores es una entidad que representa el interés de los consumidores en los procesos tarifarios de la Comisión Reguladora, con poder para requerirle información a la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), y con los recursos y el conocimiento técnico para intervenir a favor de los consumidores en procesos tarifarios o en aquellos que tengan implicaciones ambientales.

45 estados de los EEUU tienen una oficina de este tipo. Su función es articular el interés del consumidor ante la Junta o Comisión Reguladora, y proveer un contrapeso necesario a los argumentos que presente la Autoridad de Energía Eléctrica. El Defensor de los Consumidores interviene a nombre de los consumidores en los siguientes procesos: READ MORE

Explicando la Reforma Energética

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Por Sergio M. Marxuach

Actualmente se están discutiendo tres proyectos de ley para crear una Junta Reguladora de Electricidad en Puerto Rico. El P. del S. 837, presentado por el presidente del Senado; el P. del S. 882 presentado por el Gobernador; y en la Cámara de Representantes se ha radicado el P. de la C. 1457 para lograr objetivos similares. Todos surgen del creciente reclamo público para la creación de un ente externo que fiscalice a la Autoridad de Energía Eléctrica y que regule la industria eléctrica en la Isla.

¿Por qué es necesario crear una Junta Reguladora de Electricidad?

Un regulador robusto e independiente es crucial para asegurar el interés público frente a un ente tan opaco y arbitrario como la Autoridad de Energía Eléctrica y para asegurarle a Puerto Rico todo un abanico de opciones futuras: desde integrar nuevos productores de energía al sistema de la Autoridad de Energía Eléctrica, como se hace al momento, hasta abrir ciertas áreas a competencia. Además, un regulador externo que supervise la Autoridad de Energía Eléctrica obligaría a la agencia a reducir sus costos y a llevar a cabo sus operaciones con mayor eficiencia a largo plazo, en lugar de simplemente aumentar continuamente las tarifas para poder cumplir con el servicio de su deuda y pagar sus otras obligaciones. Finalmente, una junta reguladora permitirá que Puerto Rico pueda encaminar un proceso de planificación energética a largo plazo – algo que la AEE ha sido incapaz de hacer hasta el momento. READ MORE

El cartel del petróleo y el monopolista vago

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Por Sergio M. Marxuach

Imagine, amigo lector, que a usted se le encomienda seleccionar el sistema eléctrico para un país del cual usted no conoce nada. No sabe si es rico o pobre, industrializado o agrícola, grande o pequeño, o si tiene recursos naturales para la producción de energía. La solución lógica sería escoger un sistema eléctrico moderno, con unidades generatrices de la más alta eficiencia posible, que utilice combustible barato, que cumpla con los más estrictos reglamentos ambientales, que esté preparado para incorporar tecnologías alternas de generación con fuentes de energía renovable, que opere bajo un marco legal robusto y transparente, que le cobre a sus clientes tarifas justas y razonables y que ofrezca protecciones a los consumidores. Dicho de otra manera, usted no escogería el sistema eléctrico de Puerto Rico.

Los reclamos para la creación de una junta reguladora externa y la reestructuración de la AEE cobran urgencia con la reciente degradación de su crédito a nivel chatarra. No hay duda que la comunidad de inversionistas ahora mirará aún más de cerca la frágil situación financiera de la AEE. Moody’s, por ejemplo, resalta en su análisis que al finalizar el 2013 la AEE sólo contaba con 11 días de efectivo en caja para cubrir sus obligaciones. Un regulador externo que supervise la AEE exigiría que la agencia reduzca sus costos de operación y conduzca sus operaciones con mayor eficiencia a largo plazo. Esta disciplina ayudaría a reducir las tarifas a los consumidores y aseguraría el repago de la deuda de la AEE con sus bonistas. READ MORE

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