La degradación del debate público

Por: Sergio M. Marxuach

Daniel Patrick Moynihan, el ya fallecido senador por el estado de Nueva York, solía decir que en Estados Unidos se estaba definiendo “la normalidad hacia abajo”. La implicación de su advertencia era que había que subir los estándares de lo que la sociedad norteamericana esperaba de sus ciudadanos, de sus universidades, de sus políticos, en fin, de todas sus instituciones, si se quería evitar la decadencia de esa sociedad. Parece que el tiempo le ha dado la razón.

En Puerto Rico ha sucedido algo muy similar con la calidad de nuestro discurso público. Cada año la vara se baja más y más. A la mayoría de los ciudadanos no les interesa hacer preguntas o cuestionar lo que hacen nuestros gobernantes y repiten como papagayos lo que dicen los “yihadistas de su partido”, como les llama Benjamín Torres Gotay. En el mejor de los casos exigen que se les explique todo en “arroz en habichuelas”, en 140 caracteres o menos, o en reseñas periodísticas que no excedan 500 palabras.

Este fenómeno es interesante porque, de acuerdo con las estadísticas oficiales, los niveles de escolaridad en Puerto Rico han aumentado significativamente durante los últimos cincuenta o sesenta años. Sin embargo, la calidad del discurso público en Puerto Rico, y en muchos otros países también, se ha deteriorado peligrosamente durante ese mismo periodo. Le sugiero que vaya a la biblioteca de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras y busque un microfilm de cualquier ejemplar del periódico El Mundo publicado en 1964. Se dará cuenta de inmediato que las noticias en aquel tiempo no se escribían en “arroz y habichuelas” y los editoriales y columnas de opinión usualmente excedían las 1,500 palabras. Todo esto en un Puerto Rico donde la tasa de escolaridad era aproximadamente la mitad de lo que es hoy. Continue reading “La degradación del debate público”

El precio de la desigualdad

Joseph-Stiglitz-001
Joseph Stiglitz será el orador invitado a la Conferencia Anual del Centro para una Nueva Economía 2014 que se llevará a cabo el viernes 21 de febrero a partir de las 12:00PM en el Hotel Vanderbilt. El CNE cedió este importante recurso, ganador de un Nobel de Economía, a la Clínica de Asistencia Legal de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico para beneficiar a la comunidad universitaria y al público en general. Estará ofreciendo una conferencia magistral ese mismo viernes 21 a las 9;30 AM en el Teatro de la UPR El tema de la conferencia en el Teatro de la UPR será ‘El precio de la desigualdad’. Reproducimos, con autorización del Profesor Stiglitz, la columna sindicada que publicó hace algún tiempo sobre este tema. Todos los derechos se reservan. Agradecemos que no se publique parcial ni totalmente en otro medio, según petición de la oficina del conferenciante. Para reproducirla deben hacer las gestiones a través de la siguiente dirección: expansion@project-syndicate.org
Por Joseph Stiglitz

NUEVA YORK – A los estadounidenses les gusta pensar en su país como una tierra de oportunidades, opinión que otros en buena medida comparten. Pero aunque es fácil pensar ejemplos de estadounidenses que subieron a la cima por sus propios medios, lo que en verdad cuenta son las estadísticas: ¿hasta qué punto las oportunidades que tendrá una persona a lo largo de su vida dependen de los ingresos y la educación de sus padres?

En la actualidad, estas cifras muestran que el sueño americano es un mito. Hoy hay menos igualdad de oportunidades en Estados Unidos que en Europa (y de hecho, menos que en cualquier país industrial avanzado del que tengamos datos).

Esta es una de las razones por las que Estados Unidos tiene el nivel de desigualdad más alto de cualquiera de los países avanzados. Y la distancia que lo separa de los demás no deja de crecer. Durante la “recuperación” de 2009 y 2010, el 1% de los estadounidenses con mayores ingresos se quedó con el 93% del aumento de la renta. Otros indicadores de desigualdad (como la riqueza, la salud y la expectativa de vida) son tan malos o incluso peores. Hay una clara tendencia a la concentración de ingresos y riqueza en la cima, al vaciamiento de las capas medias y a un aumento de la pobreza en el fondo.

Continue reading “El precio de la desigualdad”

Sistema educativo y estructura de producción

Harold J. Toro-Tulla, Ph.D.

Recientemente se han discutido en la prensa local algunos estudios sobre las organizaciones que proveen educación vocacional y su importancia para el desarrollo económico de Puerto Rico. Estos estudios intentan disponer del tema contestando el por ciento de graduandos que una entidad educativa ubica en el mercado laboral. Pero esta contestación encierra supuestos equivocados. Supone que, al examinar la ubicación de los graduandos en el mercado laboral vigente, simultáneamente se está examinando cómo la estructura educativa posibilita el desarrollo económico.

Sin embargo, no es cierto que lo primero disponga de lo segundo. Lo primero es una contestación a si individuos particulares, con un cierto nivel educativo logran tal o cual posición de empleo. Lo segundo, la relación entre el sistema educativo y el desarrollo económico, es una pregunta macrosocial o macroeconómica: ¿Cuál relación entre el sistema educativo vocacional y el mercado laboral es la mejor para lograr un mayor desarrollo económico? Continue reading “Sistema educativo y estructura de producción”