Proponen otra mirada a la pobreza

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Por Carlos Antonio Otero, EL VOCERO –  4:00 am

Hablar de erradicar la pobreza mediante los modelos y programas de asistencia según concebidos hasta ahora “es una falacia”, por lo cual urge la creación de mecanismos de ayuda que no penalicen a las personas que quieran entrar en el mundo laboral formal, recomendó Deepak Lamba-Nieves, director de investigaciones del Centro para una Nueva Economía (CNE).

Esto debe estar acompañado de un cambio del discurso peyorativo que utiliza frase como “dependencia, vagos, cuponeros y mantenidos”, para referirse a las personas que reciben asistencia social y económica, agregó Lamba-Nieves, especialista en economía, planificación y estudios urbanísticos.

“La responsabilidad de esto es compartida y necesitamos reconocer que no podemos seguir desarrollando estrategias para la pobreza hoy día de la misma forma en que se hizo décadas atrás. El cambio de conversación no es solo a nivel individual y mediático sino también a nivel gubernamental y dentro de la academia para que se generen nuevos debates, definiciones y soluciones que permitan atajar la pobreza”, manifestó Lamba-Nieves. Sus expresiones surgieron durante el evento Voces de la Pobreza, realizado ayer por la Administración de Desarrollo Socioeconómico de la Familia (ADSEF). READ MORE

Puerto Rico necesita cambiar su conversación sobre pobreza

A continuación una ponencia por Deepak Lamba-Nieves, Director de Investigaciones del CNE, compartida como reflexión final de la actividad “Voces de la pobreza”. La misma se titula “Puerto Rico necesita cambiar su conversación sobre pobreza”.
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O lea el documento a continuación:

Pobreza, oportunidades y sociedad

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Por: Sergio M. Marxuach

Nuestra narrativa comienza en un apartamento pequeño, con poca luz y menos ventilación, en un barrio pobre en una colonia de una potencia Europea. Allí vivían cinco personas: la abuela, matriarca de la familia; su hijo mayor que apenas podía hablar debido a un impedimento físico; su hija mayor, que era sorda; y sus dos nietos, uno que trabajaba para una compañía de seguros y su hermano menor que todavía estaba en la escuela primaria. El padre de los niños murió durante la primera guerra mundial, cuando su hijo menor tenía apenas un año de nacido. La madre limpiaba casas para obtener algún ingreso, la vida era dura y difícil.

Al terminar la escuela intermedia la abuela le exige a su nieto menor que comience a trabajar para aportar a las precarias finanzas de su familia. Sin embargo, un maestro observador reconoció el potencial intelectual del joven y le ofrece darle tutorías de gratis para que tome un examen para obtener una beca a una de las escuelas superiores elite. El muchacho estudia para el examen, obtiene la beca, se gradúa de escuela superior, y es aceptado en la universidad. Allí escribe una disertación sobre la relación entre la metafísica cristiana y el neoplatonismo.

Parece una película de Hollywood, pero le aseguro que no. Hago un alto aquí porque creo que lo que he narrado hasta ahora nos ofrece la oportunidad de explorar las distintas teorías sobre la pobreza y responsabilidad individual. Existen muchas teorías sobre la pobreza y sus causas, pero a grandes rasgos, y reconociendo que es una síntesis apretada, las podemos dividir en dos grandes grupos, las teorías que enfatizan la conducta individual y las teorías que se enfocan en las estructuras sociales.

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(In) Seguridad Económica

Por: Jennifer Wolff

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Hace poco el académico norteamericano Michael Sherraden decía que Estados Unidos enfrenta un enorme reto de imaginación. Sherraden es un estudioso de la pobreza, la inseguridad económica, y los programas de apoyo a las familias de escasos recursos, y su reflexión se produjo al pasar revista sobre los enormes costos humanos que la recesión de 2007 tuvo y sigue teniendo sobre los pobres, los trabajadores, y los hogares de ingresos bajos norteamericanos. Para éstos, la nueva configuración de la economía ha dejado un nefasto legado de desigualdad, inseguridad e inmovilidad que obliga a replantear no solo cómo se piensa en la precariedad económica, sino cómo se conforman los programas de asistencia social, y a quienes se dirigen.

Su diagnóstico resulta muy apropiado para Puerto Rico, donde el deterioro de los últimos ocho años – durante los cuales la economía se ha reducido en un 12%, los activos financieros han decrecido por $ 67,000 millones, y al menos 125 mil puestos de empleo se han perdido – ha tenido repercusiones particularmente agudas para muchas familias. READ MORE

Palabras pobres

Por: Nydia Suárez Marín

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Foto por F.H. Wadsworth del International Institute of Tropical Forestry, U.S. Forest Service, Rio Piedras, Puerto Rico

Hay palabras que se quedan cortas para representar su significado. Sobre todo en tiempos cambiantes. Pobreza es una de ellas.

Resulta complicado debatir sobre el pobre o la pobreza cuando quienes participan en el diálogo público y sus respectivas audiencias posiblemente no han ajustado sus imágenes mentales a nuevos parámetros y marcos de referencia.

Tal vez por eso es que se ha polarizado la discusión sobre quiénes son los pobres en Puerto Rico y quiénes tienen o no derecho a hablar del tema. Y a lo mejor esta violencia verbal que hemos observado en los dimes y diretes sobre la pobreza pueda ser la gran oportunidad para redefinir bajo los estándares actuales lo que quiere o no quiere decir ser pobre. O mejor aún buscar parámetros que definan mejor la realidad de Puerto Rico sobre la pobreza. READ MORE

Ahorro, endeudamiento y activos

Por: Sergio Marxuach. Director de Política Pública del Centro para una Nueva Economía.

En años recientes, numerosas personalidades académicas, políticas y del sector privado, basándose en nuevas teorías sobres los efectos sociales positivos del ahorro, han clamado por una reorientación del debate sobre el bienestar social (welfare) y los programas de beneficencia en los Estados Unidos y otras naciones industrializadas.

Temprano en la década de los noventa, diversas comunidades académicas comenzaron a desarrollar un nuevo paradigma enfocado en el ahorro y la acumulación de activos para analizar y atender temas importantes como la pobreza y autosuficiencia.

Los nuevos enfoques se basan en una creencia firme de que los programas y estrategias actuales han logrado muy poco cuando tomamos en consideración las vastas cantidades de fondos invertidos y la perenne existencia de problemas socioeconómicos como la alta incidencia de pobreza en el caso de Puerto Rico.

Según el análisis académico, muy pocas personas han salido de la pobreza gastando sus ingresos. Aquellos que logran salir lo hacen ahorrando e invirtiendo para lograr metas a largo plazo. READ MORE

Crédito

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Por Miguel A. Soto Class

En estos tiempos de crisis fiscal es importante cortar. Pero más importante aún es no cortar lo importante.

Recientemente, en aras de atajar un pedazo de la crisis fiscal, el gobierno ha propuesto eliminar el llamado Crédito por Trabajo. El Crédito por Trabajo o Crédito por Ingreso Devengado es un mecanismo contributivo que le otorga un reembolso de hasta $400 anuales a los trabajadores de menos ingresos en la isla. Funciona como estímulo al trabajo y actúa como contrapeso a las perversiones que tuercen nuestro mercado laboral. El Crédito por Trabajo no solo suplementa el ingreso de estas personas, sino que incentiva su incorporación a la economía formal ya que exige se rindan planillas y se trabaje en el sector formal. Este tipo de iniciativa ha sido sumamente efectiva en Estados Unidos, Inglaterra, Suecia y Canadá en insertar a las personas que reciben ayudas gubernamentales en la fuerza laboral. La importancia del beneficio para el mercado laboral de Puerto Rico es enorme: casi medio millón de trabajadores – prácticamente la mitad de la fuerza trabajadora de la isla – participan del programa.

Para los que creemos en la reducción de la dependencia y el estímulo a la cultura del trabajo, la posible eliminación del programa resulta preocupante. Propuesto por el Centro para una Nueva Economía (CNE) en 2006 como una forma de atajar la pobreza, promover el trabajo, y estimular la economía formal, el programa fue apoyado por varias administraciones: fue implantado por el gobierno de Aníbal Acevedo Vilá y ampliado por el de Luis Fortuño. En un país donde sobran las diatribas y escasean los consensos, el Crédito por Trabajo coaguló un importante consenso bi-partita. Resulta desesperanzador que regresemos al punto cero, eliminando un mecanismo importante que estimula el trabajo en la economía formal. READ MORE

Castigo al trabajo

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Efrén Rivera Ramos

La crisis no justifica que se adopte cualquier medida que se le ocurra a alguien para paliarla. Las propuestas requieren consideración detenida. Hay que cuidarse, también, de no equiparar la uniformidad con la equidad.

El “todos tienen que aportar” algo de justicia encierra. Pero, ¡ojo!, exigirles lo mismo a quienes están en condiciones desiguales resultará más oneroso para unos que para otros. Nos lo advirtió hace más de un siglo el Nobel de Literatura Anatole France, con su famoso aforismo: “La ley, en su majestuosa igualdad, le prohíbe al rico, al igual que al pobre, dormir bajo los puentes, mendigar en las calles y robar pan”.

Eso parece estar ocurriendo con algunas de las propuestas para atajar la indudable crisis fiscal presente.

Tomemos como ejemplo el crédito contributivo por trabajo.

Se trata de una disposición que les permite a aquellas personas que devengan ingresos de su trabajo que no excedan de $27,500 anuales reclamar un crédito en su planilla hasta un máximo de $450. El beneficio consiste en enviarle al contribuyente la cantidad correspondiente mediante un cheque. Es distinto al reintegro que se le devuelve al que ha pagado en exceso. El reembolso se recibe aunque no se haya pagado de más. Es, pues, un ingreso adicional para los trabajadores más pobres al final del año contributivo. READ MORE

La difícil ruta hacia el desarrollo del Caño

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Por Deepak Lamba Nieves

Según nuestro mito desarrollista, Puerto Rico salió de las tinieblas económicas a mediados del Siglo XX gracias al esfuerzo de un grupo de líderes visionarios que se dieron a la tarea de reconstruir “la casa pobre del Caribe”.

En numerosas instancias, especialmente cuando la moral colectiva se percibe en decadencia, se repasan los testimonios del cambio que vivió el país y cómo los arquitectos del progreso isleño lograron reducir la pobreza extrema, atajar los arrabales y fomentar capacidades industriales.

Pero, para muchas comunidades pobres, el progreso que se profesa en el consabido mantra de autoayuda nacional se tardó en llegar o se perdió en el camino. Más de medio siglo después de que se les abrió paso al desarrollo, miles de familias cuentan otras historias de supervivencia socioeconómica mientras siguen descifrando soluciones a sus complicadas condiciones y sudan la gota gorda para que algún día se les incluya en los recuentos oficiales de prosperidad. READ MORE

Las estadísticas hablan: Puerto Rico camino a ser el “Detroit del Caribe”

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Por: Laura M. Quintero
Publicado: 14/09/2013 01:00 pm

El economista Sergio Marxuach advirtió que si no se cambia radicalmente la forma de hacer las cosas, Puerto Rico se convertirá en “el Detroit del Caribe”: una ciudad en quiebra con altos niveles de pobreza y un gobierno disfuncional. Sus expresiones no son alarmistas, sino el reflejo de lo que vienen señalando las estadísticas desde hace varios años y que el Centro para la Nueva Economía detalló esta semana en su blog. READ MORE

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