Los pasos para la transformación energética de Puerto Rico

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El modelo de hacer negocios de las compañías de generación eléctrica, incluyendo la AEE, tradicionalmente conocido como “build and grow” y basado en (1) la construcción de plantas generatrices cada vez más grandes y eficientes, utilizando combustibles fósiles baratos y (2) en un aumento continuo en el consumo de electricidad, comenzó a fallar en la década de los años 70 debido a limitaciones en la eficiencia alcanzable en la generación de electricidad, el aumento en el precio de los combustibles fósiles, la nueva reglamentación ambiental, la reducción en la demanda de electricidad y la entrada de tecnologías nuevas de generación utilizando fuentes renovables.

Dicho de otra manera, el modelo de producir y vender electricidad cambió hace 45 años. Pero en Puerto Rico la AEE siguió haciendo las cosas como siempre las había hecho. Por tanto, no debe sorprendernos que es necesario transformar radicalmente la AEE.

Ahora bien, la reforma del sistema energético de Puerto Rico tiene que ser bien pensada, estratégica, y seguir una secuencia lógica, más aún cuando la AEE enfrenta simultáneamente los retos de la reconstrucción del sistema eléctrico después del Huracán María, la reestructuración de su deuda bajo el procedimiento del Titulo III de PROMESA, una baja sustancial en la demanda por sus servicios, y la posible privatización, total o parcial, del sistema eléctrico que ha sido administrado y operado como un monopolio por más de setenta años.

Dada esa situación, recomendamos que se implemente el siguiente proceso para transformar nuestro sistema energético:

Primero, la Comisión de Energía para Puerto Rico, trabajando en conjunto con la AEE, debe actualizar el Plan Integrado de Recursos del 2016 de manera que se tome en consideración los eventos meteorológicos del 2017 y se establezcan metas y objetivos con respecto a la capacidad de generación necesaria, la estructura tarifaria y de precios a cobrarse a los consumidores, los estándares para reconstruir la red transmisión y distribución, y la incorporación de energía renovable a la red, entre otros objetivos importantes.

Segundo, partiendo del Plan Integrado de Recursos, determinar la modalidad de privatización y la estructura de mercado óptima para lograr las metas y objetivos establecidos en ese Plan.

Tercero, la Comisión de Energía deberá establecer unos lineamientos (“guidelines”) para gobernar el proceso de transformación. Entre eestos se deben incluir las cualificaciones que se le exigirán a las compañías que deseen participar del proceso. Aquí es importante prestar atención a la reputación corporativa del licitador, su situación financiera, el desempeño que ha tenido en otras jurisdicciones, y sí ha tenido problemas legales por incumplimiento de contrato o señalamientos de corrupción en otros lugares, entre otros factores.

Cuarto, la Comisión de Energía deberá establecer claramente los criterios que se utilizarán para otorgar los contratos. Entre otros criterios, es importante enfocarse en la capacidad tecnológica de la firma, la experiencia del equipo gerencial, los costos estimados de producción y la solidez financiera para hacer las inversiones de capital requeridas. Sí los contratos son otorgados a compañías sin la experiencia y los recursos adecuados el resultado será el fracaso total del proceso de privatización.

Quinto, una vez se establezcan los parámetros técnicos, a través del Plan Integrado de Recursos; la estructura de mercado óptima para Puerto Rico; las cualificaciones que se le exigirán a las compañías que participen en el proceso; y los criterios para la otorgación de los contratos; entonces la Autoridad para las Alianzas Público Privadas de Puerto Rico procederá a negociar los contratos pertinentes para implementar la transformación del sistema eléctrico de Puerto Rico.

Sexto, la Comisión de Energía de Puerto Rico deberá emitir un certificado de cumplimiento como condición precedente al cierre de cualquier contrato o transacción. Este requisito es común en los Estados Unidos en los procesos de compra-venta de entidades altamente reglamentadas, por ejemplo, instituciones financieras, compañías de telecomunicaciones, o compañías de radio y televisión. El propósito de este requisito es que la Comisión de Energía certifique que la transacción negociada cumple con los criterios previamente establecidos.

Entonces se comenzaría con el proceso de implementación de la nueva estructura del mercado eléctrico en Puerto Rico.

Desafortunadamente, del P. del S. 860 contiene varias cláusulas que limitan o diluyen la autoridad de la Comisión de Energía en el contexto de la transformación de la AEE.

Por ejemplo, la Sección 6(c) y las Secciones 8, 11, y 12 del proyecto de ley limitan o eliminan los poderes de la Comisión para (1) reglamentar las tarifas y cargos que podrá cobrar una entidad contratante; (2) exigir a la parte contratante el cumplimiento con cualquier proceso, requisito, aprobación, o revisión por parte de la Comisión de Energía de Puerto Rico; y (3) exigir el cumplimiento de cualquier entidad contratante con las disposiciones de cualquier Plan Integrado de Recursos. También se elimina la aplicabilidad de cualquier reglamento promulgado por la Comisión a las Transacciones de la AEE y se elimina el requisito de que cualquier contrato otorgado con respecto a alguna Transacción de la AEE sea evaluado o aprobado por la Comisión de Energía.

La implementación de esas limitaciones sería un grave error de política pública. Y en palabras del Inspector General Interino del Departamento de Seguridad Interna (“DHS”) en una vista pública reciente en el Congreso de Estados Unidos, constituye “una receta para el desastre”. Creo que lo último que deseamos en Puerto Rico después de tanto sufrimiento causado por la lentitud en re-energizar la isla, es provocar otro desastre en el sistema eléctrico causado por reglamentación inadecuada y el funcionamiento deficiente de nuestras instituciones políticas. Recordemos que la crisis energética en California en el año 2000-2001 fue causada por un marco regulatorio deficiente que fue aprovechado por Enron para aumentar las tarifas astronómicamente y resultó en apagones selectivos a través del estado debido a errores humanos, no a eventos de la naturaleza.

En resumen, la reglamentación adecuada del mercado es esencial para obtener los resultados deseados en términos de modernizar nuestro sistema eléctrico, incorporar la generación con fuentes renovables y reducir el costo por kilovatio-hora.

Por: Sergio M. Marxuach

El autor es director de Política Pública del Centro para una Nueva Economía. Esta columna fue publicada originalmente en El Nuevo Día el día 15 de abril de 2018.



perspective view of electricity power lines on blue sky background

Steps towards Energy Transformation in Puerto Rico

The business model for electrical generation companies, including PREPA, traditionally known as “build and grow,” is based on (1) the construction of ever larger and more efficient generating plants using cheap fossil fuels and (2) a constant increase in electrical consumption. This model began to fail, however, in the 1970s due to limitations on the efficiency achievable in the generation of electricity, the increase in the price of fossil fuels, new environmental regulation, a reduction in the demand for electrical power, and the entrance of new generation technologies using renewable energy sources.

To put it another way, the model for producing and selling electricity changed 45 years ago, but in Puerto Rico PREPA went on doing things the way it had always done them. So it should not surprise us that PREPA needs to be radically transformed.

But the reform of the energy system in Puerto Rico has to be well-thought-out, strategic, and it must follow a logical sequence, especially when PREPA is facing a number  of simultaneous challenges: the rebuilding of the electrical system after Hurricane Maria, the restructuring of its debt under the procedures of Title III of PROMESA, a substantial decline in the demand for its services, and the possible privatization, total or partial, of the electrical system that has been administered and operated as a monopoly for more than seventy years.

Given this situation, we recommend implementing the follow process for transforming our electrical system:

First, the Energy Regulatory Commission for Puerto Rico, working in conjunction with PREPA, should update the 2016 Integrated Resource Plan to take into consideration the meteorological events of 2017 and establish goals and objectives for the generation capacity needed, the structure of rates and prices to be charged consumers, the standards for rebuilding the transmission and distribution network and for incorporating renewable energy into that network, and other important objectives.

Second, on the basis of the Integrated Resource Plan, determine the modality to be employed for privatization and the optimal market structure for achieving the goals and objectives set forth in the Plan.

Third, the Energy Commission should establish guidelines to govern the transformation process. Among these guidelines should be the qualifications to be required of the companies who wish to take part in the process. Here, it is important to take into account the bidder’s corporate reputation, its financial situation, its performance in other jurisdictions, and whether it has had legal problems due to breach of contract or accusations of corruption in other locations, among other factors.

Fourth, the Regulatory Commission should establish clear criteria to be used in granting the contracts. Among other criteria, it is important to focus on the firm’s technological capacity, the managerial team’s experience, the estimated costs of production, and the financial solidity for making the necessary capital investments. If the contracts are let to companies without adequate experience and resources, the result will surely be a total failure of the privatization process.

Fifth, after establishing the appropriate technical parameters (via the Integrated Resource Plan), the optimal market structure for Puerto Rico, the qualifications to be required of the companies taking part in the process, and the criteria for granting the contracts, the Puerto Rico Authority for Public-Private Partnerships can proceed to negotiate the contracts necessary for implementing the transformation of Puerto Rico’s electrical system.

Sixth, the Puerto Rico Energy Commission should issue a certificate of compliance as a condition precedent to the signing of any contract or transaction. In the United States this requirement is common in sales of such highly regulated entities as financial institutions, telecommunications companies, and radio and television companies. The purpose of this requirement is to ensure, through a review by the Energy Commission, that the transaction negotiated complies with the previously established criteria.

At that point, implementation of the new electric-market structure in Puerto Rico can begin.

Unfortunately, Senate Bill 860 contains several clauses that limit or dilute the Energy Regulatory Commission’s authority in the context of the transformation of PREPA.

For example, Section 6(c) and Sections 8, 11, and 12 of the bill limit the Commission’s power to (1) regulate the rates and charges that a contracting entity can impose; (2) demand that the contracting party comply with any process, requirement, approval, or review by the Energy Regulatory Commission of Puerto Rico, and (3) demand that any contracting entity comply with the provisions of any Integrated Resource Plan. Likewise, the bill now before the Senate eliminates the applicability of any regulation issued by the Commission affecting PREPA’s Transactions and also eliminates the requirement that any contract let with regard to any PREPA Transaction be evaluated, approved, or endorsed by the Energy Commission.

Implementation of these limitations would be a grave public policy error. Indeed, in the words of the Acting Inspector General of the Department of Homeland Security (DHS) in a recent congressional hearing, it would constitute “a recipe for disaster.” I think the last thing we want in Puerto Rico after so much suffering caused by the slowness in restoring the island’s electric service is to provoke another disaster in the electrical system because of inadequate regulation and the unsatisfactory functioning of our political institutions. We should remember the energy crisis in California in 2000-2001 caused by a weak regulatory framework that was taken advantage of by Enron in order to raise its rates astronomically. This crisis resulted in rolling blackouts across the state due to human error, not natural events.

In summary, adequate regulation of the market is essential if we are to obtain the desired results with respect to modernizing our electrical system, incorporating renewable sources of energy into our generation system, and reducing the cost per kilowatt-hour.

By: Sergio M. Marxuach

The author is the Policy Director at the Center for a New Economy. This column was originally published in El Nuevo Día on April  15th, 2018.

Ponencia ante la Comisión Especial de Asuntos de Energía del Senado de P.R. para Transformar el Sistema Eléctrico

Analizando la reforma energética

Por Sergio M. Marxuach

La noticia de que la Autoridad de Energía Eléctrica se vio precisada a recurrir a su fondo de mejoras permanentes para saldar una deuda con uno de sus suplidores de combustible sirve para constatar la precaria situación financiera de la corporación. La medida (en esencia, un malabarismo financiero) sirve también para contextualizar el escenario retante que enfrentará la recién creada Comisión Reguladora de Energía para reducir los costos de electricidad y encaminar una verdadera reforma del sistema eléctrico en la Isla.

El inicio de un nuevo capítulo

De entrada, hay que dejar claro que la aprobación de la Ley de Transformación y Alivio Energético representa solo la conclusión de la primera etapa de lo que será el largo y complicado proceso de transformar la AEE y el sistema eléctrico de Puerto Rico.

En términos generales, la Ley 57 es una buena pieza legislativa. Le confiere a la Comisión Reguladora de Energía la mayor parte de los poderes que la experiencia en muchas otras partes del mundo ha constatado son imprescindibles para regular de forma efectiva el sistema eléctrico. La Comisión de Energía tendrá poder sobre la fijación de tarifas de la AEE, sobre los parámetros de eficiencia técnica y operacional del sistema eléctrico, y sobre la planificación y desarrollo del portafolio de generación de electricidad a largo plazo. Continue reading “Analizando la reforma energética”

CNE: La Autoridad de Energía Eléctrica necesita un “árbitro”

noticel

Por: Eva Laureano
Publicado: 10/04/2014 05:58 am

El Centro para la Nueva Economía (CNE), entidad que lleva analizando el tema energético desde el  2005, apoyó el proyecto de reforma energética del Senado por entender que la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) necesita de un ente independiente y robusto que le imponga disciplina fiscal, controle grupos de intereses internos, regule las tarifas así como el mercado energético.

(NotiCel Archivo)

El CNE sometió el miércoles una ponencia escrita a la comisión especial de la Cámara que evalúa el proyecto sustitutivo de energía del Senado.

La entidad, dedicada a realizar estudios en profundidad sobre la economía del país, destacó que sin un servicio de energía eléctrica de alta calidad, confiable y a un costo razonable, va a ser muy difícil, por no decir imposible, promover el desarrollo económico de Puerto Rico de manera sostenible y a largo plazo. Para lograr ese objetivo es necesario restructurar a fondo la AEE, la cual funciona como un monopolio auto-reglamentado desde 1941 y también controla y reglamenta el mercado eléctrico en Puerto Rico.

“De entrada, hay que reconocer que la AEE no puede seguir operando como hasta ahora y que tampoco es factible, o deseable, privatizarla o “romperla en mil pedazos” como sugieren algunos”, destacó Sergio Marxuach, director de política pública para la CNE. Continue reading “CNE: La Autoridad de Energía Eléctrica necesita un “árbitro””

Murió

Por Miguel A. Soto Class

Aparentemente hay muchas personas que no se han enterado que Luis Muñoz Marín murió. Todavía siguen ñangotados y aplatanados en espera de que venga un caudillo benévolo a salvarlos y proveerles desde los zapatos hasta la casa. Esperan por una Doña Fela que los consienta y se asegure no pasen ni frío ni hambre y que puedan disfrutar hasta de nieve en el Caribe. Siguen esperando a un Luis Ferré que se ocupe de protegerlos y asegurarse que nadie abuse de ellos.

A esas personas debo decirles que ese mundo se acabó y esas figuras ya no viven entre nosotros ni se ocupan de velar por nuestro bienestar. Ahora o nos defendemos nosotros mismos o nos siguen comiendo los dulces.

Los que vivimos en Puerto Rico tenemos ante nosotros posiblemente la última oportunidad en esta generación de lograr un cambio estructural de verdadera relevancia y que realmente puede provocar un cambio positivo significativo en todas nuestras vidas. Tenemos ante nosotros un plan para poner en cintura a la que ha sido la agencia pública más poderosa y abusadora en la historia de nuestro Pueblo: la Autoridad de Energía Eléctrica.

El Pueblo Puertorriqueño es sabio y sabe cuál de las reformas propuestas es la que verdaderamente le mete mano a los caprichos de la AEE. El problema es que muchas personas siguen como si la cosa no fuera con ellos. Como si le tocara a otro defender sus derechos. Pero deberían recordar que lo único que hace falta para que triunfe la maldad es que la gente buena no haga nada.

¿Dónde están las comunidades en este debate? ¿Dónde están las barriadas? ¿Dónde están los estudiantes? ¿Dónde están las Asociaciones de Residentes? ¿Las égidas? ¿Los colmados? ¿Las organizaciones sin fines de lucro? ¿Los centros comunitarios? ¿Las organizaciones culturales? ¿Los grupos cívicos? ¿Por qué no se han manifestado sobre esto los ambientalistas? ¿Por qué se han mantenido todos estos grupos mudos en un momento tan crítico para el País?

Nadie puede decir que no entiende el tema. En el Centro para una Economía solamente, sin contar otras entidades, lo hemos explicado por nueve años en más de treinta escritos, columnas, presentaciones y videos todos disponibles gratuitamente en los medios y en nuestra página de Internet. El que no esté claro es que no le importa lo suficiente como para orientarse.

Ahora bien, si están satisfechos con su factura de luz pues entonces no hagan nada. Si se sienten que actualmente pagan por su justo consumo, no se muevan del sofá. Si lo que gastan en energía no les afecta el presupuesto, pues sigan tranquilos. Hacer nada es la mejor manera de validar y demostrar apoyo a los sobrecargos de la AEE.

Sin embargo, si no estás satisfecho con tu factura de luz, oriéntate y que se escuche tu voz y tu reclamo. No te dejes engañar. Exige que se establezca una Junta Reglamentadora verdaderamente independiente y con el poder de establecer tarifas justas y promover mayor transparencia. Y no lo dejes hasta que sea muy tarde pues nadie que calle ahora tendrá legitimación para quejarse del costo de la luz en el futuro.

Yo no soy ingenuo. Obviamente hay un grupo pequeño que se lucra descaradamente del sufrimiento del Pueblo. Pero no creo que haya algo siniestro en todas las posturas en contra de una verdadera reforma. Creo que algunos resisten por el miedo que provoca cualquier cambio. Por eso no creo que el problema sea la UTIER ni la gerencia de la AEE. De hecho, pienso que muchos de ellos mismos padecen al igual que nosotros los latigazos del alto costo de energía. Pero han vivido toda su vida bajo ese sistema y les preocupa su futuro. Eso es natural y válido pero no debe convertirse en obstáculo para que todo un País permanezca en la penuria.

Al fin y al cabo, esto va más allá de la AEE. De lo que se trata es si todavía los puertorriqueños podemos sobreponernos a los retos de la crisis y trazar una ruta firme hacia el futuro. Si fallamos con la AEE, donde hay un gran consenso, olvidemonos de todo lo otro. Lo que nos espera es un terrible camino de oscuridad.

¿Cómo escogerás tú? Oriéntate y actívate y hazte sentir. Escoge un futuro brillante. Escoge a Puerto Rico.

El autor es presidente del Centro para Una Nueva Economía.

Esta columna se publicó originalmente en el diario El Nuevo Día el 26 de marzo de 2014.

3 imprescindibles para una verdadera reforma energética (guía para descargar)

Durante las próximas semanas se estará discutiendo la reforma del sistema eléctrico. Este es el esfuerzo más serio e importante de reformar la Autoridad de Energía Eléctrica que el país ha visto en décadas. Es importante que el proceso asegure que la reforma sea profunda y conduzca a una reducción en el costo de la electricidad.

El Centro para una Nueva Economía (CNE) entiende que para ser efectiva y poder reducir el costo de la electricidad, la Junta Reguladora necesita peritaje y poderes reales para verdaderamente fiscalizar a la AEE. Esa junta necesita:

a) El poder y el conocimiento para estructurar las tarifas eléctricas. Esto no lo hace la Junta Reguladora de Telecomunicaciones, que solo recibe las tarifas hacen las compañías de telecomunicaciones.

b) El poder y el conocimiento para dirigir al sistema eléctrico a un proceso de planificación a largo plazo que le imponga parámetros de eficiencia a la AEE, la obligue a retirar las plantas más ineficientes y caras, y permita integrar al sistema productores de electricidad más limpios y costo eficientes.

c) Para que eso tenga sentido, esa junta tiene que tener el poder de vigilar el proceso de la compra de energía y la interconexión de productores ineficientes al sistema.

Si quieres conocer más sobre la Reforma Energética y qué le conviene a tu bolsillo, descarga aquí la guía de preguntas y respuestas que hemos preparado y accede a nuestro portal informativo www.losmisteriosdetufactura.com

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O lea el documento a continuación:

CNE: La AEE ha tenido demasiadas oportunidades, reforma del Senado es la “más seria”

noticel

Por: Eva Laureano
Publicado: 24/03/2014 05:23 am

La reforma energética del Senado es “el esfuerzo más serio (que se ha hecho) en décadas”, defendió Sergio Marxuach, director de política pública del Centro Para una Nueva Economía (CNE), sobre el proyecto aprobado en el Senado para reformar la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) que ha provocado una conferencia legislativa hoy en La Fortaleza.

Sergio Marxuach, director de política pública del Centro Para una Nueva Economía. (Josian Bruno/NotiCel)

Marxuach se opuso a que haya un ente regulador de energía mezclado con la Junta Reglamentadora de Telecomunicaciones (JRT) porque eso debilitaría sus funciones.  Sobre los costos del ente regulador, dijo que el gobierno puede sacar dinero de otras partidas como de la Comisión Estatal de Elecciones, la cual está inactiva gran parte del tiempo.

“¿Qué es más importante para el país?” preguntó Marxuach.

El economista apoyó que el proyecto de reforma energética del Senado abra a la libre competencia la generación de energía eléctrica en la isla pero no favoreció que la distribución ni la transmisión de energía se privatice porque sería muy costoso comenzar hacer nueva infraestructura.

“La AEE lleva arrastrando los pies por décadas. Se le ha dado tiempo para convertir plantas a gas natural, para que use más fuentes renovables y ha hecho poco”, dijo. Continue reading “CNE: La AEE ha tenido demasiadas oportunidades, reforma del Senado es la “más seria””

CNE rechaza que AEE quede bajo una sola entidad reguladora

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Considera que la complejidad del sistema eléctrico y los desafíos que enfrenta requiere la acción de un ente regulador a tiempo completo

Por Antonio R. Gómez/ antonio.gomez@gfrmedia.com

La directora ejecutiva de la Asociación de Farmacias de la Comunidad, María Isabel Vicente, también apoyó la fiscalización de un ente externo a la AEE. (ana.abruna@gfrmedia.com)

El Centro para la Nueva Economía (CNE) reiteró hoy su rechazo a las propuestas legislativas que unificarían en una sola entidad reguladora la labor de fiscalizar distintos servicios que se ofrecen en el país e insistió en que la Junta o Comisión que regule la industria de la energía y la electricidad debe concentrar en esa sola área.

La organización compareció ante dos comisiones camerales que evalúan varios proyectos para reformar la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), crear mecanismos reguladores y reenfocar la labor que hoy se supone realice la Administración de Asuntos Energéticos. Además, la legislación busca sustituir la actual Junta Reglamentadora de Telecomunicaciones por una nueva “Comisión de Energía y Telecomunicaciones”.

En ponencia presentada ante las comisiones de Pequeños y Medianos Negocios, Comercio, Industria y Telecomunicaciones y de Asuntos del Consumidor y Prácticas Anti-Monopolísticas, el director de política pública del CEN, Sergio Marxuach, afirmó que es preciso que la reforma regulatoria del sistema eléctrico en Puerto Rico “esté anclada en una Junta o Comisión especializada exclusivamente en energía, con los mandatos, poderes y recursos suficientes para fiscalizar y supervisar de forma efectiva tanto a la AEE como al sistema eléctrico”. Continue reading “CNE rechaza que AEE quede bajo una sola entidad reguladora”