Futuro

Futuro

Publicado el 5 de abril de 2013

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Presidente y Fundador
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En los 15 a√Īos que el Centro para una Nueva Econom√≠a lleva trabajando, hemos llevado a cabo m√°s de 150 presentaciones, conferencias y eventos de m√ļltiples y variados temas. Sin embargo, creo que ninguna ha tenido el √©xito, tanto sustantivo como presencial, que nuestra pasada conferencia anual sobre concertaci√≥n social hace apenas unos d√≠as.

Al igual que en a√Īos anteriores, hubo en la conferencia una mezcla bien interesante de personas. Sindicatos, organizaciones no gubernamentales, comunidades, empresarios y representantes del sector p√ļblico. Nuestra intenci√≥n siempre ha sido tener en la conferencia anual a un grupo representativo de la rica diversidad de Puerto Rico. En particular, me siento muy orgulloso de los estudiantes que nos acompa√Īaron, de escuela superior y de universidades, del sistema p√ļblico y del privado. Ellos representan nuestro futuro y a ellos se les dedic√≥ la conferencia.

Me sospecho que el gran inter√©s en la conferencia de este a√Īo tuvo que ver mucho con el hecho de que todos sabemos que algo viene, y eso nos preocupa, y queremos saber, si hay algo, qu√© se puede hacer. Como pueblo, estamos bajo una ansiedad colectiva.

Recientemente le√≠ una cita dram√°tica y inquietante en un texto sobre la revoluci√≥n rusa donde el jerarca de una de las principales familias rusas, el Conde Sheremetev, se anticipaba meses antes de la revoluci√≥n: ‚ÄúUna coyuntura decisiva se aproxima. ¬ŅD√≥nde descansa el futuro de Rusia? ¬ŅA d√≥nde la est√°n llevando sus amos actuales?‚ÄĚ Y como sabemos todos, eso no termin√≥ bien.

Con algunos lectores ya he compartido mi preocupación y presentimiento de que Puerto Rico carece de la madurez como pueblo y de la confianza entre sectores para lograr una verdadera concertación social a escala. Usando la precaria situación de los sistemas de retiro como ejemplo, ya vemos cómo cada sector empieza a halar para su lado y a expresar que no cuenten con ellos. Eso es problema de los pensionados, allá ellos. Eso es problema del Gobierno, allá ellos. Eso es problema de los que pagan contribuciones, allá ellos.

Precisamente, ese fue el tema de discusión en el panel principal de la conferencia donde se debatió sobre cuán posible es realmente tener una concertación social en Puerto Rico más allá de los clichés y discursos banales.

Tanto Ana Mar√≠a Garc√≠a Blanco, la fundadora del Instituto Nueva Escuela, como Luis Alberto Ferr√© Rangel, presidente de la Junta de Directores de la Fundaci√≥n Agenda Ciudadana, nos recordaron que en Puerto Rico ya hemos logrado, en ciertos niveles y en peque√Īas escalas, concertaciones sociales que han logrado sus metas. Y Carlos Delgado, justo antes de ir al Cl√°sico Mundial de B√©isbol, nos alert√≥ de que tenemos problemas severos y que se nos est√° acabando la mecha pero que eso precisamente puede ser el detonante para obligarnos a sentarnos en la mesa de concertaci√≥n. Finalmente, Sergio Marxuach, en su magistral presentaci√≥n, nos demostr√≥ que la concertaci√≥n social es tema obligado para todos, y si a alguien no le interesa por inquietud filos√≥fica o humanista, le afectar√° de todos modos por el impacto en su bolsillo.

Si algo aprend√≠ en la conferencia es que en Puerto Rico tenemos el inter√©s, la capacidad y el capital humano para lograr concertaciones en los temas m√°s cr√≠ticos de pol√≠tica p√ļblica y de econom√≠a. Pero sigo esc√©ptico sobre si tenemos el desprendimiento necesario y la confianza entre sectores para llevar a cabo estas acciones concertadas a la velocidad y escala que los tiempos requieren.

Siendo ésta la Semana Santa, pienso que es un buen momento para reflexionar, como lo hizo demasiado tarde el Conde Sheremetev, sobre cuál es el futuro de Puerto Rico y a dónde nos llevan los amos de hoy.

Esta columna se publicó originalmente en el diario El Nuevo Día el 27 de marzo de 2013.