Puerto Rico: Black Start 2019

Puerto Rico: Black Start 2019

Publicado el 18 de junio de 2018 / Read in English

Sergio portrait
Director de Pol√≠tica P√ļblica
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Black Start Columna

El hurac√°n Mar√≠a devast√≥ el sistema de energ√≠a de Puerto Rico. Despu√©s de la tormenta, la isla esencialmente ha tenido que reactivar su sistema energ√©tico del equivalente de lo que en la industria se llama un ‚Äúblackstart‚ÄĚ, que es el t√©rmino t√©cnico que describe el proceso de reactivar el sistema de generaci√≥n energ√©tica luego de un apag√≥n total.

A la misma vez, el sector de energ√≠a en todo el mundo est√° cambiando r√°pidamente a medida que nuevas tecnolog√≠as que son incompatibles con el paradigma centenario de generaci√≥n, transmisi√≥n y distribuci√≥n de energ√≠a entran en funcionamiento. Debemos aprovechar esta coyuntura, la destrucci√≥n casi total del sistema de energ√≠a en Puerto Rico y los adelantos tecnol√≥gicos en este sector, para traer al siglo 21 el anquilosado sistema el√©ctrico de la isla. Dicho de otra manera, debemos utilizar el ‚Äúblackstart‚ÄĚ, no para reconstruir el sistema energ√©tico a su estado al 19 de septiembre de 2017, sino para dar un salto cualitativo de envergadura.

Para que el sector de energ√≠a lleve a cabo con √©xito la transici√≥n a un nuevo modelo de hacer negocios ser√° necesario desarrollar una nueva visi√≥n del sistema, enmendar leyes y reglamentos, actualizar las redes de transmisi√≥n y distribuci√≥n y fomentar el uso eficiente de la energ√≠a por parte de los consumidores. Esta es una tarea dif√≠cil, pero afortunadamente abundan los recursos para orientar a los legisladores, reglamentadores y las compa√Ī√≠as de energ√≠a en este proceso.

El primer paso …una nueva visión

El primer paso en este complicado camino es desarrollar una nueva visión para el sector energético de Puerto Rico. Desarrollar esta visión requiere pensar más allá de los confines de la isla, pero tomando en consideración y entendiendo a fondo las limitaciones y retos que enfrenta Puerto Rico. Además, se necesitará legislación de avanzada para implementar esa visión y establecer lineamientos claros para los reglamentadores con respecto a los objetivos ambientales, los estándares de energía renovable, la eficiencia energética y el manejo de la demanda por energía.

El modelo de reglamentaci√≥n tambi√©n tendr√° que evolucionar de uno basado en planes de recursos integrados a largo plazo a uno basado en una supervisi√≥n m√°s proactiva con respecto a la utilizaci√≥n eficiente de los recursos y m√°s din√°mica en relaci√≥n a los distintos actores y participantes en el sector energ√©tico. Esto significa que los reglamentadores deber√°n implementar un modelo de reglamentaci√≥n basado en el desempe√Īo (‚Äúperformance-based regulation‚ÄĚ), establecer par√°metros transparentes para la rendici√≥n de cuentas, as√≠ como incentivos (y sanciones) para lograr los objetivos de la pol√≠tica energ√©tica.

Nuevas estructuras tarifarias

Las nuevas estructuras tarifarias deben dise√Īarse para: (1) enviar las se√Īales de precio correctas tanto a los generadores como a los consumidores; (2) promover la eficiencia energ√©tica; (3) manejar eficientemente la carga base y la demanda pico; (4) fomentar la transici√≥n a la interacci√≥n bi-direccional entre los operadores de la red y los clientes que instalen capacidad de generaci√≥n distribuida; y (5) implementar tarifas basadas en el momento del uso de la energ√≠a para fomentar la eficiencia y la optimizaci√≥n del uso de los recursos. Adem√°s, se deber√° promover la implementaci√≥n de nuevas normas energ√©ticas para el dise√Īo de edificios, facilitar el financiamiento para la retro-adaptaci√≥n de estructuras existentes para fomentar la conservaci√≥n de energ√≠a y promover el uso de enseres electrodom√©sticos eficientes para estabilizar el consumo residencial.

La generación de energía

En t√©rminos de generaci√≥n, las grandes instalaciones de generaci√≥n con ciclos de recuperaci√≥n de la inversi√≥n de m√°s de 30 a√Īos son cada vez m√°s una cosa del pasado. Mientras, la construcci√≥n de unidades de generaci√≥n tradicional m√°s peque√Īas y altamente eficientes, ampliamente distribuidas en las √°reas de servicio para suplir la carga base, se est√° convirtiendo r√°pidamente en una alternativa tecnol√≥gicamente factible y rentable. Complementar este modelo con soluciones de generaci√≥n renovable y tecnolog√≠as de almacenamiento para proveer reservas, otros servicios auxiliares y carga adicional en las horas pico, no solo es eficiente, sino que puede ayudar a proporcionar un servicio con menos interrupciones y m√°s costo-efectivo para todos los clientes.

La transmisión y distribución

Por el lado de la transmisi√≥n y distribuci√≥n, la red deber√° evolucionar para incorporar de manera eficiente y confiable la generaci√≥n distribuida, el uso de bater√≠as a nivel de la red, as√≠ como al detal, para permitir el almacenamiento de electricidad cuando no se requiera su uso inmediato y as√≠ promover y aumentar el valor de los recursos de generaci√≥n intermitente. Adem√°s, el r√°pido crecimiento del mercado de autom√≥viles el√©ctricos crea el potencial de demanda adicional, presumiblemente fuera de las horas pico, lo que ayudar√° a estabilizar la demanda por una carga base que se proyecta a la baja en los pr√≥ximos a√Īos. Los autom√≥viles el√©ctricos tambi√©n funcionar√≠an como una soluci√≥n de almacenamiento y podr√≠an descargar energ√≠a a la red cuando surjan usos m√°s valiosos para esa carga. Ahora bien, todo esto implicar√≠a hacer inversiones de capital en √°reas no-tradicionales dado que los autom√≥viles el√©ctricos necesitar√≠an estaciones de carga ampliamente disponibles y accesibles a trav√©s de toda la isla.

Flexibilidad

Por √ļltimo, dados los efectos previsibles del r√°pido e inminente cambio clim√°tico, la red del siglo 21 tiene que ser lo suficientemente flexible para incorporar micro y mini-redes que puedan conectarse y desconectarse de la red principal, seg√ļn sea necesario, para asegurar que las instalaciones de infraestructura cr√≠tica (hospitales, bombas de agua, telecomunicaciones etc.) tengan un respaldo adecuado en caso de desastres para proteger a las comunidades aisladas de interrupciones prolongadas de esos servicios y limitar los impactos a la salud y al medio ambiente.

Estos temas los estaremos explorando durante la conferencia sobre El Futuro de la Energ√≠a, convocada por el Centro para una Nueva Econom√≠a para principios del 2019. Adem√°s, analizaremos el rol de las instituciones acad√©micas en la transformaci√≥n energ√©tica de Puerto Rico; la necesidad de atraer capital en condiciones competitivas; as√≠ como oportunidades de investigaci√≥n y desarrollo y el impacto del redise√Īo del sector energ√©tico de Puerto Rico sobre el desarrollo econ√≥mico de la isla.

Esta columna fue publicada originalmente en El Nuevo Día el 17 de junio de 2018.

Pendientes a Puerto Rico:¬†Black Start 2019,¬†si a√ļn no lo ha hecho puede registrarse aqu√≠.