Crónica del endeudamiento en el siglo 21
Desde el año fiscal 2000, la deuda pública de Puerto Rico ha incrementado vertiginosamente tanto en términos absolutos como en términos relativos al tamaño de la economía.
CNE – Centro Para Una Nueva Economía – Center for a New Economy
Non-profit, economic research and policy development organization
Desde el año fiscal 2000, la deuda pública de Puerto Rico ha incrementado vertiginosamente tanto en términos absolutos como en términos relativos al tamaño de la economía.
El tema de la reforma contributiva ha revivido a dos semanas de la fecha para que el ejecutivo someta su propuesta a la legislatura. De entrada, debemos señalar que la reforma contributiva—aunque importante y necesaria—no es una solución mágica para impulsar el crecimiento económico, como han argumentado algunos políticos.
Confieso que siempre he encontrado rara la celebración del “año nuevo”. Simplemente, la tierra habrá terminado otra vuelta alrededor del sol en un periodo de 365.2425 días.
Nuestra narrativa comienza en un apartamento pequeño, con poca luz y menos ventilación, en un barrio pobre en una colonia de una potencia Europea.
Recientemente la administración de turno ha comenzado a divulgar selectiva y parcialmente algunos de los detalles de su propuesta para una reforma contributiva que presumiblemente generaría un alivio contributivo significativo.
Daniel Patrick Moynihan, el ya fallecido senador por el estado de Nueva York, solía decir que en Estados Unidos se estaba definiendo “la normalidad hacia abajo”.
En años recientes, numerosas personalidades académicas, políticas y del sector privado, basándose en nuevas teorías sobres los efectos sociales positivos del ahorro, han clamado por una reorientación del debate sobre el bienestar social (welfare) y los programas de beneficencia en los Estados Unidos y otras naciones industrializadas.
Habiendo dicho eso, creemos que existe un consenso en Puerto Rico sobre la necesidad de implementar una reforma contributiva amplia y profunda. Una reforma de verdad. En nuestra opinión dicha reforma se debe regir por los siguientes principios básicos: