La ética de la tierra
Ponencia de Sergio M. Marxuach presentada el 24 de mayo de 2013 en el Simposio sobre la ética de la tierra.
CNE – Centro Para Una Nueva Economía – Center for a New Economy
Non-profit, economic research and policy development organization
Ponencia de Sergio M. Marxuach presentada el 24 de mayo de 2013 en el Simposio sobre la ética de la tierra.
“Boston Strong” es una frase que representa la fuerza con la que residentes y víctimas se enfrentan a las consecuencias de los horrendos bombazos y el porte de una ciudad que se resiste a ser la favorita de todos. Cinco años transitando por sus vecindarios y aprendiendo de su gente me han servido para entender que es un territorio tenaz, difícil de roer. El ataque terrorista que dejó cientos de heridos y le segó la vida a un puñado de personas ha puesto a prueba esta reputación, pero la ciudad ha sacado pecho mientras se levanta de un golpe fuerte que se quiere entender como una lesión leve, tomando en cuenta el ánimo y la bravura de los pobladores.
Recientemente, se ha presentado legislación para reglamentar y legalizar la operación de las “máquinas de entretenimiento de adultos”, actividad que supuestamente generaría cientos de empleos y millones en ingresos para el fondo general.
Recientemente, este diario publicó unas noticias de portada que revelan datos alarmantes: el éxodo boricua durante la pasada década, principalmente hacia latitudes norteñas, le ha costado al país al menos $3,000 millones. Según el análisis citado, realizado por un amigo economista, de no haberse ido tanta gente, la carga de la deuda pública por persona sería menos pesada.
En los 15 años que el Centro para una Nueva Economía lleva trabajando, hemos llevado a cabo más de 150 presentaciones, conferencias y eventos de múltiples y variados temas. Sin embargo, creo que ninguna ha tenido el éxito, tanto sustantivo como presencial, que nuestra pasada conferencia anual sobre concertación social hace apenas unos días.
La palabra se ha puesto de moda: “concertación” para atajar la crisis fiscal del Gobierno, “concertación” para atender la debacle de los sistemas de retiro, “concertación” para abordar el desastre en los servicios públicos. Casi se ha convertido en un refrán, una especie de poción mágica que todo el mundo receta para cualquier problema o dificultad.
Estamos en la época de las promesas. Por un lado tenemos las promesas políticas. Por otro lado están las promesas religiosas. Pero hay un tercer tipo de promesa que me parece muy relevante en este momento que vivimos en Puerto Rico. Y es la promesa de lo que puede ser.
El Trío Vegabajeño grabó una canción en el 1953 que decía: “Navidad que vuelve, tradición del año; unos van alegres, otros van llorando”. Cualquiera diría que, dado el resultado de las elecciones, la hubieran escrito en estas navidades del 2012. Fuera de relajos, me parece vital que en el momento en que nos encontramos, luego de unas tumultuosas elecciones, en un año de tan doloroso trauma económico y acercándonos a las fechas navideñas, tomemos un momento para reflexionar sobre cómo debemos reaccionar a lo que ha sucedido y de qué manera nos debemos preparar para lo que nos espera.