Gato por liebre

Recientemente la Rama Ejecutiva ha presentado un proyecto de ley, el P. del. S. 882, para crear una Comisión de Energía y Telecomunicaciones. Esta propuesta surge en medio de los crecientes reclamos públicos para la creación de un ente externo que fiscalice a la Autoridad de Energía Eléctrica y que regule la industria eléctrica en la isla.

Luz

Nunca falla que cuando alguien se queja del alto costo de energía en Puerto Rico lo culpan de querer privatizar la Autoridad de Energía Eléctrica. Como si exigir que no te cojan de bobo y que no te roben el dinero fuese anti-patriótico y anti-obrero. Debería ser al revés: los que exigen que las cosas se hagan mejor son los que verdaderamente les importa Puerto Rico.

Fiscalizando a la AEE

Recientemente ha comenzado un debate público sobre como re-estructurar la Autoridad de Energía Eléctrica. Desafortunadamente, como sucede muchas veces en Puerto Rico, este debate ha generado algo de controversia, mucho análisis desinformado, y muy poca reflexión sobre la situación energética del País.

La AEE y el futuro energético de Puerto Rico

Sin un servicio de energía eléctrica de alta calidad, confiable y a un costo razonable, va a ser muy difícil, por no decir imposible, promover el desarrollo económico de Puerto Rico de manera sostenible y a largo plazo. Para lograr ese objetivo es necesario re-estructurar a fondo la AEE, que opera como un monopolio auto-reglamentado desde 1941 y también controla y reglamenta el mercado eléctrico en Puerto Rico.

El reto del cambio climático

Puerto Rico, al igual que el resto del mundo, enfrenta el reto de transformar su economía, de una basada en el uso intensivo de energía fósil, a una más sustentable basada en el uso de fuentes renovables de energía.

La AEE, energía renovable y transparencia

Recientemente se ha llevado a cabo un debate público sobre los contratos de energía renovable que ha suscrito la Autoridad de Energía Eléctrica (“AEE”). De un lado, tenemos a la AEE reclamando que dichos contratos la obligan a comprar electricidad producida con fuentes renovables a unos precios muy altos y que algunos contratos fueron otorgados a “especuladores” sin ninguna experiencia en o conocimiento de la industria energética