Deuda Pública y Mejoras Permanentes

Proveer una infraestructura adecuada, que fomente y facilite el desarrollo económico, es una de las funciones básicas de cualquier gobierno moderno.  La inversión pública en activos con una vida útil relativamente larga, tales como carreteras, puertos, aeropuertos, ferrocarriles, hospitales, escuelas, plantas generadoras de electricidad, represas, plantas de tratamiento de aguas, y líneas de transmisión y distribución de electricidad, entre otros, es beneficiosa para el desarrollo económico por múltiples razones.

A corto plazo, el gasto gubernamental en infraestructura, o mejoras permanentes como se le llama en presupuesto de Puerto Rico, genera actividad económica y empleos, directos, indirectos e inducidos, relacionados con el diseño y la construcción de la obra pública.  A largo plazo, una buena infraestructura pública provee la base sólida, el cimiento esencial, para que las empresas del sector privado puedan crecer, crear empleos, producir ingresos, y generar riqueza.

Los gobiernos tradicionalmente toman dinero prestado a largo plazo para financiar estos gastos.  Esta practica tiene sentido, dado que los activos que se van a construir tienen una vida útil de 30 o 40 años, tal vez mas, pues es justo que las personas que van a usar y a beneficiarse de la infraestructura pública a través del tiempo paguen una porción del costo de la misma.

En Puerto Rico la mayoría del gasto público en infraestructura se financia con bonos de obligación general emitidos por el gobierno central y con bonos emitidos por las corporaciones públicas, tales como, la Autoridad de Energía Eléctrica y la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados.

La grafica a continuación presenta el gasto en mejoras permanentes y el servicio de la deuda pública en relación al presupuesto consolidado del gobierno de Puerto Rico durante los años fiscales 2000 al 2012.  Recordamos que el presupuesto consolidado es el conjunto de obligaciones y recursos del gobierno de Puerto Rico, que incluye: todos los gastos operacionales y de mejoras permanentes con cargo al Fondo General, Fondos Federales, Fondo de Mejoras Públicas, Fondos Especiales Estatales, y el presupuesto neto de las corporaciones públicas, incluyendo las aportaciones y compensaciones que les da el gobierno central.  Se excluye de esta definición los presupuestos municipales.

De la información presentada podemos llegar a las siguientes conclusiones.

Primero, la porción del presupuesto consolidado que se dedica a mejoras permanentes se ha reducido significativamente durante los últimos 12 años, de un 13.6% en el 2000 a un 5.3% en el 2012.

Segundo, la porción del presupuesto consolidado dedicada al servicio de la deuda ha aumentado modestamente, de un 13.6% en el 2000 a un 15% en el 2012.

Tercero, dado que (a) la deuda pública total ha aumentado vertiginosamente desde el 2000; (b) el Banco Gubernamental de Fomento ha sido efectivo refinanciado la deuda pública a intereses mas bajos cuando ha tenido la oportunidad; y (c) el gasto en mejoras permanentes se ha desplomado, la conclusión inevitable es que la mayor parte de lo que el gobierno de Puerto Rico ha tomado prestado desde el 2007 se ha utilizado para cubrir gastos operacionales y no para infraestructura.

Cuarto, estamos viendo el retrato de un gobierno que está perdiendo la capacidad financiera de financiar inversión nueva y el peso de la deuda existente se va comiendo el presupuesto.  No estamos muy lejos de caer en lo que los economistas llaman una “trampa fiscal”, que se define como una situación en la cual un país emite deuda adicional para pagar deuda existente.  De hecho, podríamos decir que algunas corporaciones públicas ya se encuentran es esa condición.

Quinto, si a esa incapacidad gubernamental le añadimos que la banca privada en Puerto Rico se encuentra en un periodo de consolidación y recuperación, y que la cantidad prestada por los bancos comerciales en Puerto Rico se ha reducido en un 18% desde el 2006, entonces resulta obvio que en Puerto Rico ni el sector público ni el privado tienen la capacidad para financiar la inversión necesaria para que la economía crezca de manera sustentable.

Finalmente, debemos recordar que, en palabras del periodista financiero Michael Lewis en su libro Boomerang: Travels in the New Third World, “when you borrow a lot of money to create a false prosperity, you import the future into the present.  It isn’t the actual future so much as some grotesque silicone version of it.  Leverage buys you a glimpse of a prosperity you haven’t really earned.”

Tal vez mas pertinente aún en el caso de Puerto Rico: “when people pile up debts they will find difficult and perhaps even impossible to repay, they are saying…their present wants are so important that, to satisfy them, it is worth some future difficulty.  But in making that bargain they are implying that when the future difficulty arrives, they will figure it out.  They don’t always do that.”

En Puerto Rico ¿estaremos listos para cuando llegue el día de ajustar cuentas con nuestros acreedores?


Créditos: Deuda Pública y Mejoras Permanentes

Por: Sergio M. Marxuach | Director de Política Pública, Centro para la Nueva Economía

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