Conferencia Anual CNE 2014: Mensaje de apertura

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A continuación compartimos una transcripción del mensaje de apertura para la Conferencia Económica Anual 2014, ofrecido por el Presidente del Centro para una Nueva Economía, Miguel A. Soto-Class. La misma fue celebrada el pasado 21 de febrero de 2014 en el Hotel Vanderbilt en San Juan, Puerto Rico.

Por: Miguel A. Soto-Class
Presidente, Centro para una Nueva Economía

Buenas tardes y bienvenidos a la Conferencia Anual del Centro para una Nueva Economía. Este año la conferencia es una muy especial por varias razones. Primero que nada tenemos como orador principal a un invitado muy reconocido, el profesor Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía. Segundo, estaremos presentando por primera vez ante un público una nueva ampliación de nuestro trabajo; una iniciativa que hemos llamado Espacios Abiertos, que busca fortalecer las capacidades ciudadanas de nuestro Pueblo. Y finalmente, siguiendo la costumbre de años pasados, este año rompemos record otra vez al tener más de 350 personas presentes, sin contar los 2,500 estudiantes que estuvieron con Stiglitz en la UPR esta mañana.

Tengo que admitirles que el anuncio hace algunas semanas de la degradación del crédito del gobierno de Puerto Rico me puso a pensar en muchas cosas. Me puso a pensar porque en el 2006 CNE había publicado un informe precisamente alertando sobre la alta posibilidad de perder nuestra calificación de inversión si seguíamos por el camino que íbamos. Más aún, presentamos en ese análisis una serie de propuestas para enderezar las finanzas públicas del País y no ser degradados por las casas clasificadoras. Sin embargo, los consejos cayeron en oídos sordos y no se utilizó; aunque ahora me lo está pidiendo todo el mundo incluyendo Casa Blanca.

Eso me puso a pensar sobre CNE. Obviamente algunas de nuestras estrategias actuales están fallando. Estudiar, analizar, proponer y presentar no es suficiente en Puerto Rico. Por lo tanto, hay que repensar nuestra manera de hacer las cosas. Utilizar una estrategia más similar a la que hemos usado con el tema del costo de la energía en Puerto Rico. Una combinación de análisis empírico, acción y tácticas que le den las capacidades a la ciudadanía para que ellos mismos puedan exigir y provocar el resultado deseado.

Algo similar me parece que hay que hacer con el País. Obviamente algo no funciona. Hemos fallado con políticos de todos los colores. Hemos fallado con hombres y mujeres. Hemos fallado con demócratas y republicanos. Hemos fallado con gente de buena fe y con gente de no tan buena fe.

Hay que repensar el País. Ver qué funciona y qué no funciona. Y hay que capacitar a los ciudadanos y apoderarlos para que puedan regir su propio destino.

Hay que darle espacio a nuevas generaciones (como las que estuvieron con el profesor Stiglitz esta mañana en la Universidad de Puerto Rico y los estudiantes de escuela superior que nos acompañan aquí hoy). Hay unas nuevas generaciones en Puerto Rico, entre las cuales me incluyo, y somos unas generaciones menos ideológicas y más exigentes y buscamos un balance pragmático para el País. Creemos en la libre empresa, pero también en la equidad. No nos dejamos llevar por el dogma de si las empresas son públicas o privadas sino por el pragmatismo de quien mejor le sirve al pueblo. Sospechamos de todos y sabemos que ninguna facción tiene toda la razón.

Afortunadamente, esta nueva generación también tiene algo vital para el Puerto Rico de hoy: entusiasmo. Todavía tenemos la energía y el entusiasmo necesario para enfrentar el gran reto que tenemos ante nosotros. Y no es un entusiasmo ciego. Estamos al tanto de lo difícil de la situación. Pero no disminuye nuestro afán de trabajar a favor de Puerto Rico. Y esas son las buenas noticias que buscamos todos en Puerto Rico.

Constantemente nos lamentamos cómo el partidismo obstaculiza nuestro progreso pero no nos damos cuenta que la solución es un Pueblo más conocedor y más envuelto en el espacio público. Pero para eso hace falta más transparencia y rendición de cuentas, más balance de poder, lo cual viene por acceso a la justicia y más crecimiento económico.

De eso trata precisamente Espacios Abiertos, una nueva iniciativa que descansa en la premisa que para realmente desarrollar un País es vital fortalecer las capacidades ciudadanas y balancear el poder entre el gobierno y el resto de la sociedad. Desarrollar un balance más óptimo que permita el crecimiento de nuestra economía y el desarrollo de nuestra sociedad. Un País con más transparencia y menos opacidad. Un País de ley y orden, con más respeto a los derechos de los ciudadanos y menos represalias. Un país con más oportunidades para sus jóvenes y menos preocupaciones para sus viejos. Un País donde los servicios básicos funcionen y estén al servicio de los muchos y no de los pocos. Un País donde el éxito no se penalice y donde las obligaciones se repartan por igual. Un País donde el espacio esté abierto para más desarrollo, más acceso a la justicia, más calidad de vida y más oportunidad. Es vital que desarrollemos estas capacidades ciudadanas y estas instituciones sociales que congrega Espacios Abiertos. Serán imprescindibles y de mucho valor cuando regrese a Puerto Rico el crecimiento. Y serán vitales para provocar ese resurgir.

Yo sé que Puerto Rico vivirá mejores momentos. Y no lo digo como un político. Lo digo porque aunque quizás no vea un camino claro hacia eso, tengo la fe de que sucederá y que a pesar de la deuda, a pesar del desempleo, a pesar de la degradación, a pesar de que cada día se hace más difícil encontrar quien apoye nuestro trabajo, a pesar de todo eso, mi compromiso se mantiene inquebrantable, mi energía aumenta y mi entusiasmo no disminuye.

Muchas gracias.

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