Puerto Rico: Black Start 2019

Scroll down for english version.

El huracán María devastó el sistema de energía de Puerto Rico. Después de la tormenta, la isla esencialmente ha tenido que reactivar su sistema energético del equivalente de lo que en la industria se llama un “blackstart”, que es el término técnico que describe el proceso de reactivar el sistema de generación energética luego de un apagón total.

A la misma vez, el sector de energía en todo el mundo está cambiando rápidamente a medida que nuevas tecnologías que son incompatibles con el paradigma centenario de generación, transmisión y distribución de energía entran en funcionamiento. Debemos aprovechar esta coyuntura, la destrucción casi total del sistema de energía en Puerto Rico y los adelantos tecnológicos en este sector, para traer al siglo 21 el anquilosado sistema eléctrico de la isla. Dicho de otra manera, debemos utilizar el “blackstart”, no para reconstruir el sistema energético a su estado al 19 de septiembre de 2017, sino para dar un salto cualitativo de envergadura.

Para que el sector de energía lleve a cabo con éxito la transición a un nuevo modelo de hacer negocios será necesario desarrollar una nueva visión del sistema, enmendar leyes y reglamentos, actualizar las redes de transmisión y distribución y fomentar el uso eficiente de la energía por parte de los consumidores. Esta es una tarea difícil, pero afortunadamente abundan los recursos para orientar a los legisladores, reglamentadores y las compañías de energía en este proceso.

El primer paso …una nueva visión

El primer paso en este complicado camino es desarrollar una nueva visión para el sector energético de Puerto Rico. Desarrollar esta visión requiere pensar más allá de los confines de la isla, pero tomando en consideración y entendiendo a fondo las limitaciones y retos que enfrenta Puerto Rico. Además, se necesitará legislación de avanzada para implementar esa visión y establecer lineamientos claros para los reglamentadores con respecto a los objetivos ambientales, los estándares de energía renovable, la eficiencia energética y el manejo de la demanda por energía.

El modelo de reglamentación también tendrá que evolucionar de uno basado en planes de recursos integrados a largo plazo a uno basado en una supervisión más proactiva con respecto a la utilización eficiente de los recursos y más dinámica en relación a los distintos actores y participantes en el sector energético. Esto significa que los reglamentadores deberán implementar un modelo de reglamentación basado en el desempeño (“performance-based regulation”), establecer parámetros transparentes para la rendición de cuentas, así como incentivos (y sanciones) para lograr los objetivos de la política energética.

Nuevas estructuras tarifarias

Las nuevas estructuras tarifarias deben diseñarse para: (1) enviar las señales de precio correctas tanto a los generadores como a los consumidores; (2) promover la eficiencia energética; (3) manejar eficientemente la carga base y la demanda pico; (4) fomentar la transición a la interacción bi-direccional entre los operadores de la red y los clientes que instalen capacidad de generación distribuida; y (5) implementar tarifas basadas en el momento del uso de la energía para fomentar la eficiencia y la optimización del uso de los recursos. Además, se deberá promover la implementación de nuevas normas energéticas para el diseño de edificios, facilitar el financiamiento para la retro-adaptación de estructuras existentes para fomentar la conservación de energía y promover el uso de enseres electrodomésticos eficientes para estabilizar el consumo residencial.

La generación de energía

En términos de generación, las grandes instalaciones de generación con ciclos de recuperación de la inversión de más de 30 años son cada vez más una cosa del pasado. Mientras, la construcción de unidades de generación tradicional más pequeñas y altamente eficientes, ampliamente distribuidas en las áreas de servicio para suplir la carga base, se está convirtiendo rápidamente en una alternativa tecnológicamente factible y rentable. Complementar este modelo con soluciones de generación renovable y tecnologías de almacenamiento para proveer reservas, otros servicios auxiliares y carga adicional en las horas pico, no solo es eficiente, sino que puede ayudar a proporcionar un servicio con menos interrupciones y más costo-efectivo para todos los clientes.

La transmisión y distribución

Por el lado de la transmisión y distribución, la red deberá evolucionar para incorporar de manera eficiente y confiable la generación distribuida, el uso de baterías a nivel de la red, así como al detal, para permitir el almacenamiento de electricidad cuando no se requiera su uso inmediato y así promover y aumentar el valor de los recursos de generación intermitente. Además, el rápido crecimiento del mercado de automóviles eléctricos crea el potencial de demanda adicional, presumiblemente fuera de las horas pico, lo que ayudará a estabilizar la demanda por una carga base que se proyecta a la baja en los próximos años. Los automóviles eléctricos también funcionarían como una solución de almacenamiento y podrían descargar energía a la red cuando surjan usos más valiosos para esa carga. Ahora bien, todo esto implicaría hacer inversiones de capital en áreas no-tradicionales dado que los automóviles eléctricos necesitarían estaciones de carga ampliamente disponibles y accesibles a través de toda la isla.

Flexibilidad

Por último, dados los efectos previsibles del rápido e inminente cambio climático, la red del siglo 21 tiene que ser lo suficientemente flexible para incorporar micro y mini-redes que puedan conectarse y desconectarse de la red principal, según sea necesario, para asegurar que las instalaciones de infraestructura crítica (hospitales, bombas de agua, telecomunicaciones etc.) tengan un respaldo adecuado en caso de desastres para proteger a las comunidades aisladas de interrupciones prolongadas de esos servicios y limitar los impactos a la salud y al medio ambiente.

Estos temas los estaremos explorando durante la conferencia sobre El Futuro de la Energía, convocada por el Centro para una Nueva Economía para principios del 2019. Además, analizaremos el rol de las instituciones académicas en la transformación energética de Puerto Rico; la necesidad de atraer capital en condiciones competitivas; así como oportunidades de investigación y desarrollo y el impacto del rediseño del sector energético de Puerto Rico sobre el desarrollo económico de la isla.

El autor es el Director de Política Pública del Centro para una Nueva Economía

Esta columna fue publicada originalmente en El Nuevo Día el 17 de junio de 2018.

Pendientes a Puerto Rico: Black Start 2019, si aún no lo ha hecho puede registrarse aquí.

 

 

 

Hurricane Maria devastated Puerto Rico’s energy system. After the storm, the island essentially has had to re-activate its energy system from the equivalent of a system-wide “blackstart”, which is the technical term for restarting an energy system from a complete shutdown.

At the same time, the energy sector world-wide is rapidly changing as new technologies come online and challenge the existing 100-year old model of generating, transmitting, and distributing energy to various classes of customers with different needs. Puerto Rico should take advantage of this synchronicity—the almost total destruction of its energy system and the technological advances in this sector—to upgrade its ankylosed electric system to 21st century standards. In other words, we should use the current blackstart-like situation to make a quantitative jump, instead of just restoring its energy system to its pre-Maria status.

In order to successfully make the transition to a new business model for the energy sector, it will be necessary to develop a new energy vision, amend several laws and regulations, upgrade transmission and distribution systems and encourage the efficient use of energy by end customers. This is a tall order, but fortunately resources abound to guide policymakers, regulators and utilities in this process.

The first step … a new vision

The first step in this complicated pathway is developing a new vision for the Puerto Rico energy sector. Charting this vision requires thinking beyond the confines of Puerto Rico, but with a clear understanding of the island’s limitations and challenges. In addition, new legislation will be needed to mandate the implementation of that vision and to set clear targets for regulators regarding environmental objectives, renewable portfolio standards, energy-efficiency goals, demand response and peak load management.

Regulation models will also have to evolve from long-term planning cycles to more proactive supervision regarding the efficient deployment of new resources and more dynamic oversight of the growing number of stakeholders in the energy sector. To accomplish these objectives, regulators will need to shift to performance-based regulation and set transparent accountability metrics, as well as incentives (and penalties) to achieve policy objectives.

New tariff structures

New tariff structures need to be designed to send the right price signals to both generators and customers, promote energy efficiency, manage baseload and peak demand, encourage the transition to bi-directional interaction between grid operators and customers deploying distributed energy resources and to establish block and time-of-use rates to encourage efficiency. In addition, new building design standards, access to finance energy-conservation retrofitting, and the adoption of consumption-reduction technology for households should also be widely encouraged.

Energy Generation

Large generation facilities with 30-plus-year investment recovery cycles are increasingly a thing of the past. On the other hand, building smaller, highly efficient traditional generation units, widely-distributed across the service areas to support baseload demand is quickly becoming both technologically feasible and cost-effective. This model, coupled with increased renewable generation/storage solutions to provide reserves, other ancillary services and additional load at peak times, is not only efficient, but can provide extremely reliable service, with lower outage rates, and lower costs for all customers.

Grid designs will also have to evolve to efficiently and reliably incorporate distributed generation, grid-scale and customer-owned battery storage units to allow the storage of electricity when not required for immediate use and thereby promote and enhance the value of environment-friendly intermittent generation resources. In addition, the rapidly growing market for electric cars creates the potential for additional demand, presumably at off-peak hours, therefore stabilizing baseload requirements that are forecast to decline in the coming years. Electric cars are also a storage solution that could discharge energy back to the grid when that charge has other more valuable uses. However, this would also entail making capital improvements outside the traditional utility paradigm, given that electric cars would need widely available and accessible charging stations throughout the island.

Flexibility

Finally, given the foreseeable effects of rapid and impending climate change, the grid of the 21st century has to allow for the incorporation of micro and mini-grids that can connect and disconnect from the main grid as needed to ensure critical infrastructure has adequate back-up in the event of natural or man-made disasters, to protect isolated communities from prolonged service outages, and to limit health and environmental impacts.

These are some of the themes we will be exploring during the “Future of Energy Conference”, convened by the Center for a New Economy for the first quarter of 2019. In addition, we will analyze the role of academic institutions in Puerto Rico’s energy transformation; the need to attract new capital at competitive terms; as well as research and development opportunities and the economic development impact of redesigning Puerto Rico’s energy sector.

The author is Policy Director for the Center for a New Economy

This column was originally published in El Nuevo Día on June 17th, 2018

Lookout for Puerto Rico: Black Start 2019, if you haven’t register to receive information please do so  here.

 

Que se haga la luz

El_Nuevo_Dia

http://www.elnuevodia.com/blog-quesehagalaluz-1747174.html

Por Nilsa Pietri

La factura de la luz es tal vez nuestra mayor preocupación ciudadana, pues incluso para los afortunados que tienen empleo resulta impagable, casi como la deuda pública.

Todos sabemos que el dichoso ajuste por combustible es responsable del alza desmesurada en la factura que nos envía mensualmente la Autoridad de Energía Eléctrica.

Y sabemos, igualmente, que ese enorme costo agregado no tiene mucho que ver con el precio del combustible que compra la AEE, sino que se trata de un explosivo coctel de gastos de la Autoridad que no tienen que ver con lo que consumimos de luz pero que nos hacen pagar a los abonados.

Así que convencidos ya estamos todos de que hay que cambiar las cosas.

El problema es que las propuestas que se debaten diariamente las entienden solo sus proponentes pues, a pesar de los cientos de miles de dólares que corren por ahí en cabildeo a favor de una u otra, no se usa ni un chavo para hacer el ejercicio de explicarle al país, en arroz y habichuelas, qué significa cada una y porqué debemos favorecer la que sea. READ MORE

Bajón que se esfuma por el ajuste

El_Nuevo_Dia

Por Gerardo Alvarado León

A TRAVÉS de los años, las fórmulas de ajuste por compra de combustible y de energía han sido la piedra con la que han tropezado los gobernantes de turno en su afán por reducir la factura de luz y cumplir unas promesas que, a la larga, se quedan en el aire.
Quizás porque nadie las entiende, a excepción de un puñado de empleados de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), ambas fórmulas se han mantenido casi inalteradas desde su creación, permitiéndole a la corporación pública no solo cobrar por la energía que vende, sino también por la que bota o le roban a causa de sus ineficiencias operacionales. Ambas fórmulas permiten, además, que la AEE otorgue un sinfín de subsidios.

El gobierno de Alejandro García Padilla, ­al igual que los anteriores­, ha prometido revisar las fórmulas. De hecho, el presidente de la Cámara de Representantes, Jaime Perelló, planteó en su discurso inaugural que las eliminaría. Pero a juzgar por los efectos de la más reciente modificación, el panorama no luce alentador. READ MORE

Déficit que no cede pese a la estabilización presupuestaria

El_Nuevo_Dia

Por Joanisabel González / joanisabel.gonzalez@elnuevodia.com

El déficit acumulado del Gobierno se ha disparado hasta casi duplicarse en apenas tres años fiscales.

deficit-que-no-cede-pese-a-la-estabilizacion-presupuestaria

La brecha entre las obligaciones que tiene el Gobierno, sus actividades y corporaciones públicas versus los recursos que posee se ubicó en $33,678 millones, la cifra más alta que se haya registrado, según consta en el Informe Financiero Consolidado Anual (CAFR, por sus siglas en inglés).

La cifra deficitaria es, a su vez, casi cuatro veces la registrada en el fiscal 2002 y se concretó pese al ajuste fiscal implementado por la administración en el poder y el aumento de los recaudos por nuevos impuestos.

También se produjo con todo y la merma del déficit presupuestario, el antipático despido de empleados públicos y dos planes de estímulo fiscal como mecanismos para atender la insuficiencia de fondos y reactivar la economía. READ MORE

Oportunidades

Por Miguel A. Soto Class

En Puerto Rico, como en la mayoría de los países del mundo, la creciente desigualdad en los ingresos está limitando severamente las posibilidades de una verdadera recuperación económica y está causando una discrepancia marcada en las oportunidades al alcance de los diferentes sectores de la población.

READ MORE

A reinventar las corporaciones públicas

Proponen reinventarlas para reducir los golpes continuos al bolsillo del consumidor

Por: Gerardo E. Alvarado León | Publicado en: El Nuevo Día
Foto: vxla via Flickr

Las 51 corporaciones públicas que existen hoy en el País se han convertido en entes burocráticos, politizados y con millonarias deudas que el Gobierno central asume y que, por ende, acaban pagando los contribuyentes.

READ MORE

El precio de la desigualdad

Asegurar el crecimiento económico requiere atender la creciente brecha entre ricos y pobres

Por: Joanisabel González | Publicado en: El Nuevo Día
Foto: david_shankbone via Flickr

Los efectos de la crisis financiera, génesis de la “Gran Recesión”, han sido tan profundos que ha sucedido lo impensable: los principales mensajeros del libre mercado y la globalización han concluido que el principal riesgo para el desarrollo es la desigualdad.

READ MORE

99

Uno de los fenómenos más memorables del año pasado fue el movimiento de Occupy Wall Street. Se desarrolló en gran parte por el descontento generalizado en la ciudadanía con los excesos de los bancos y las firmas financieras, en combinación con los impactos negativos sufridos por las clases medias como las ejecuciones de hipotecas, los despidos de los empleos y los aumentos en los costos de servicios.

READ MORE

Deuda Pública y Mejoras Permanentes

Proveer una infraestructura adecuada, que fomente y facilite el desarrollo económico, es una de las funciones básicas de cualquier gobierno moderno.  La inversión pública en activos con una vida útil relativamente larga, tales como carreteras, puertos, aeropuertos, ferrocarriles, hospitales, escuelas, plantas generadoras de electricidad, represas, plantas de tratamiento de aguas, y líneas de transmisión y distribución de electricidad, entre otros, es beneficiosa para el desarrollo económico por múltiples razones.

READ MORE

Church

Por Miguel Soto-Class

En mi vida han existido varias personas que han tenido influencia en mi desarrollo personal y profesional. Sin embargo, pocas han tenido tanto impacto como lo tuvo mi primer jefe, socio fundador del Centro para la Nueva Economía, y gran amigo: Churchill G. Carey, Jr.

READ MORE

CNE Newsletter

Never miss an update!
Subscribe to the CNE Newsletter below: