Sesenta meses de contracción económica

Este pasado mes de marzo se cumplieron sesenta de meses de contracción económica en Puerto Rico.  La duración, intensidad, y alcance de esta contracción son indicadores de que el mal que nos afecta no es uno meramente cíclico sino más bien uno estructural, de fondo, y salir de esta depresión económica va requerir cambios significativos en nuestra estructura económica.

En términos de la producción de bienes y servicios, el producto nacional bruto (PNB), a precios constantes, se ha reducido de $7,055 millones en junio de 2006 a unos $6,195 millones (de acuerdo con la proyección más reciente de la Junta de Planificación).  Una reducción agregada de 12.2% en cinco años.  En Estados Unidos, la reducción agregada en la producción de bienes y servicios durante la recesión mas reciente fue de 4.1%.  Por tanto, la intensidad o profundidad relativa de la contracción económica en Puerto Rico ha sido tres veces mayor que en Estados Unidos.

Por el lado del empleo, entre marzo de 2006 y marzo de 2011 el empleo total se redujo de 1,289,000 a 1,057,000, una baja de 232,000 empleos, o un 17.9%.  Una de cada seis personas que tenía un trabajo en marzo de 2006 se encuentra hoy desempleada o fuera de la fuerza laboral.  Para poner este dato en perspectiva, durante la reciente recesión en Estados Unidos se perdieron alrededor de 5.7% de todos los empleos.  Por tanto, en Puerto Rico la pérdida de empleo en términos relativos también ha sido tres mayor que en Estados Unidos.

El Índice de Actividad Económica del Banco Gubernamental de Fomento confirma la magnitud del problema económico de Puerto Rico.  Este Índice tenía un valor de 152 puntos en marzo de 2006 y de 127.3 puntos en marzo de 2011, una reducción agregada de 24.7 puntos, equivalente a negativo 16.3%.  Dicho de otra manera, la actividad económica del país, según la mide el Índice de Actividad Económica del BGF, se ha reducido por más de 16% durante los últimos cinco años.

En vista de esta realidad objetiva, creo podemos llegar a las siguientes conclusiones.

Primero, Puerto Rico se encuentra en medio de una depresión económica, la mas duradera y profunda desde los años 30.

Segundo, recuperar lo perdido cuando el PNB se ha reducido por 12%, la actividad económica ha bajado un 16%, y los empleos se han reducido por 18%, va a tomar un tiempo considerable.  Por ejemplo, si Puerto Rico comenzara a crecer a la tasa histórica (entre 1975 y 2004) de 3.2% anual desde el año fiscal 2012 (algo que ningún economista proyecta actualmente), nos tomaría hasta el 2016 para llegar al nivel de PNB que teníamos en el 2006.

Tercero, es imperativo re-estructurar la economía de Puerto Rico, de una enfocada en el consumo a una enfocada en la inversión y la producción.  Ese cambio, a su vez, requiere que analicemos cuales son la ventajas comparativas de Puerto Rico.  Tenemos que identificar los sectores en que Puerto Rico puede competir a nivel mundial basados en nuestras capacidades tecnológicas, nuestro acervo de factores de producción, y nuestro marco institucional.  Ese es el reto a mediano plazo para reactivar el crecimiento económico en Puerto Rico.

Créditos: Setenta Meses de Contracción Económica

Por: Sergio M. Marxuach | Director de Política Pública, Centro para la Nueva Economía