Church

Church

Publicado el 28 de diciembre de 2011

Mike Portrait
Presidente y Fundador
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En mi vida han existido varias personas que han tenido influencia en mi desarrollo personal y profesional. Sin embargo, pocas han tenido tanto impacto como lo tuvo mi primer jefe, socio fundador del Centro para la Nueva Economía, y gran amigo: Churchill G. Carey, Jr.

Church, como le decíamos sus amigos, provenía de una prominente familia de Baltimore. Estudio en Hotchkiss, Yale y Harvard, las principales y más prestigiosas instituciones educativas de Estados Unidos.

Luego de su graduaci√≥n de la escuela de negocios de Harvard, Church elige ir de voluntario a Costa Rica por dos a√Īos como parte de los Cuerpos de Paz. Poco despu√©s llega a Puerto Rico por invitaci√≥n de su amigo Fred S√°nchez.

Desde el principio Church se enfoca en el negocio de la vivienda en Puerto Rico. Fue Presidente de varios bancos hipotecarios incluyendo a International Charter, Metmor Financial, y finalmente Puerto Rico Home Mortgage, donde fue Presidente y due√Īo. Church hablaba espa√Īol con acento pero gram√°ticamente impecable. Sus hijos estudiaron en Perpetuo Socorro y su vida transcurri√≥ en Puerto Rico. Fue puertorrique√Īo y lo segui√≥ siendo hasta el final.

Durante el tiempo que trabajé con Church fui testigo de la vida de un hombre con unos principios inquebrantables que guiaban su vida diaria. Sus virtudes eran muchas pero tres de sus valores en particular marcaron mi manera de vivir de ese momento en adelante.

Primero aprend√≠ sobre la virtud del trabajo. Church era un hombre trabajador. Yo vengo de una familia trabajadora y v√≠ desde peque√Īo a mis abuelos y a mis pap√°s amanecer para trabajar todos los d√≠as. Eso nunca fue algo raro para mi. Pero Church fue mi primer ejemplo de alguien que trabajaba sin tener que hacerlo. Y trabajaba m√°s que nadie. Recuerdo que a√ļn siendo Presidente y due√Īo de la empresa, Church era el primero en llegar a la oficina y el √ļltimo en irse. Nunca olvidar√© la sensaci√≥n que me daba llegar a la oficina temprano en la ma√Īana y ver un s√≥lo carro en el estacionamiento: el de Church.

Segundo, fuí impactado por la humildad de Church. Sin duda Church tuvo un éxito empresarial incuestionable. Sin embargo, le huía al protagonismo y al día de hoy todavía me entero de proyectos que Church financió o de alguna manera desarrolló, sin que nadie lo supiera y sin que él tomara el crédito.

Finalmente, fue durante mi tiempo trabajando con Church que aprend√≠ sobre filantrop√≠a. Church era un hombre extraordinariamente generoso y con un gran sentido de responsabilidad c√≠vica. Lo represent√© en varias Juntas de Directores desde Apoyo Empresarial en Cantera hasta Fondos Unidos. Vi y aprend√≠ que hay una responsabilidad de los lideres empresariales a servir al pa√≠s a trav√©s de organizaciones no gubernamentales. Yo pude hacer mis estudios graduados en gran parte gracias a la ayuda que Church me di√≥, y s√© que no soy el √ļnico que puede decir eso. El trabajo que hac√≠a Church, particularmente el filantr√≥pico y c√≠vico, lo hac√≠a calladamente y no le molestaba que fueran otros quienes se llevaran el cr√©dito.

En fin, fue mucho lo que aprend√≠ de Church. Aprend√≠ que no debo enfocarme en lo material en la vida. Aprend√≠ que cualquier √©xito que yo adquiera viene acompa√Īado por una responsabilidad a mis pr√≥jimos. Y aprend√≠ que mi comportamiento tiene un impacto fuerte y permanente en las personas que me rodean.

Han sido muchas las vidas que han sido impactadas por Church. Nosotros somos su principal legado y mantenemos una deuda con él de vivir sus valores y compartir sus principios.

Me parece que el mundo es un lugar un poco m√°s osc√ļro por su partida. Fue un gran amigo y me hace falta. Que en paz descanse.

Esta columna se publicó originalmente en el diario El Nuevo Día el 28 de diciembre de 2011.