Explicando la Reforma Energética

Explicando la Reforma Energética

Publicado el 9 de marzo de 2014

Sergio portrait
Director de Pol√≠tica P√ļblica
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Actualmente se est√°n discutiendo tres proyectos de ley para crear una Junta Reguladora de Electricidad en Puerto Rico. El P. del S. 837, presentado por el presidente del Senado; el P. del S. 882 presentado por el Gobernador; y en la C√°mara de Representantes se ha radicado el P. de la C. 1457 para lograr objetivos similares. Todos surgen del creciente reclamo p√ļblico para la creaci√≥n de un ente externo que fiscalice a la Autoridad de Energ√≠a El√©ctrica y que regule la industria el√©ctrica en la Isla.

¬ŅPor qu√© es necesario crear una Junta Reguladora de Electricidad?

Un regulador robusto e independiente es crucial para asegurar el inter√©s p√ļblico frente a un ente tan opaco y arbitrario como la Autoridad de Energ√≠a El√©ctrica y para asegurarle a Puerto Rico todo un abanico de opciones futuras: desde integrar nuevos productores de energ√≠a al sistema de la Autoridad de Energ√≠a El√©ctrica, como se hace al momento, hasta abrir ciertas √°reas a competencia. Adem√°s, un regulador externo que supervise la Autoridad de Energ√≠a El√©ctrica obligar√≠a a la agencia a reducir sus costos y a llevar a cabo sus operaciones con mayor eficiencia a largo plazo, en lugar de simplemente aumentar continuamente las tarifas para poder cumplir con el servicio de su deuda y pagar sus otras obligaciones. Finalmente, una junta reguladora permitir√° que Puerto Rico pueda encaminar un proceso de planificaci√≥n energ√©tica a largo plazo ‚Äď algo que la AEE ha sido incapaz de hacer hasta el momento.

¬ŅDe todos esos proyectos que se est√°n discutiendo p√ļblicamente cu√°l es el que m√°s beneficia al consumidor y ayuda a que baje la factura de electricidad?

En nuestra opinión, el proyecto presentado por el presidente del Senado es el que más beneficia al consumidor por varias razones. Primero, porque crea una junta reguladora exclusivamente para el sector eléctrico. Los otros dos proyectos ampliarían la jurisdicción de la Junta Reglamentadora de Telecomunicaciones para incluir el sistema eléctrico. Esto no nos parece una buena idea ya que la complejidad del sistema eléctrico exige la atención de un ente regulador que tenga el conocimiento y los recursos necesarios para poder llevar a cabo su misión. La tarea de supervisar y fiscalizar a la industria eléctrica simplemente requiere de un organismo especializado que pueda dedicarse a ella a tiempo completo.

Segundo, el proyecto del Senado le otorga a la Junta Reguladora la autoridad para establecer, revisar, y aprobar las tarifas el√©ctricas. Mientras que el proyecto del Gobernador no le otorga a la Comisi√≥n la capacidad para dirigir el proceso de revisi√≥n y establecimiento de tarifas. La Autoridad de Energ√≠a El√©ctrica seguir√≠a determinando sus tarifas como hasta ahora, y solo vendr√≠a obligada a radicar las mismas ante la Comisi√≥n. Peor a√ļn, la legislaci√≥n propuesta por la administraci√≥n penaliza a las personas que quieran presentar alguna querella o que quieran impugnar alguno de los procedimientos de la Autoridad, ya que le impone al querellante un requisito de prestar una fianza sin un tope o limite fijo. Lejos de fortalecer las protecciones a los consumidores y a los productores independientes, la legislaci√≥n del Gobernador parece dirigida a desalentar las querellas y limitar el acceso a los ciudadanos.

Finalmente, el proyecto del Senado autoriza a la Junta Reguladora a regular el mercado eléctrico en Puerto Rico y este es el verdadero problema de fondo: la Junta de Gobierno de la AEE, además de gobernar la corporación, también reglamenta el mercado de electricidad en Puerto Rico. Esto resulta en un conflicto de intereses ya que la AEE es juez y parte en la determinación de los términos y condiciones que aplican a quienes buscan conectarse al sistema. El proyecto de la administración no atiende este problema.

¬ŅPor qu√© es tan dif√≠cil reformar a la AEE?

El problema es que diversos grupos de inter√©s, tales como los suplidores, los traficantes de petr√≥leo, los partidos pol√≠ticos, los beneficiarios de subsidios, los empleados, los bonistas y sus banqueros, y personas con conexiones pol√≠ticas se han organizado para extraer beneficios de la AEE a costa del resto del pueblo de Puerto Rico. A este entramado de intereses se le ha denominado como el ‚Äúcartel del petr√≥leo.‚ÄĚ

El cartel del petróleo obstaculiza la reestructuración de la AEE ya que cada uno de los grupos que se beneficia del status quo está bien organizado y tiene un interés fuerte en proteger sus beneficios, mientras los consumidores están desorganizados y los costos de la acción colectiva son altos. El problema de fondo, entonces, no es uno tecnológico o financiero sino de economía política, específicamente de balancear los intereses de quienes se benefician del sistema existente y de quienes se ven afectados adversamente por éste.

La AEE, por tanto, necesita un ente externo que le imponga disciplina y que ataje la conducta depredadora de los grupos de inter√©s internos y externos a la corporaci√≥n que se benefician injustamente de la situaci√≥n actual. Es por esto que el CNE lleva m√°s de ocho a√Īos abogando a favor de la creaci√≥n de un ente independiente que regule el mercado de electricidad de una manera objetiva y libre de intereses creados, ya sea financieros o pol√≠ticos. De lo contrario podemos esperar que la AEE contin√ļe utilizando plantas obsoletas; cobrando tarifas excesivamente altas; repartiendo contratos a diestra y siniestra; y neg√°ndose arbitrariamente a conectar al sistema a productores m√°s eficientes.

¬ŅPor qu√© no se puede simplemente romper la AEE en mil pedazos?

No es deseable ‚Äúimplosionar‚ÄĚ la AEE, como sugieren algunas de las voces menos ilustradas del sector privado del Pa√≠s, porque eso lo √ļnico que lograr√≠a ser√≠a crear un caos en la econom√≠a de la Isla. Contrario al servicio de telecomunicaciones, que se puede proveer a trav√©s de un sistema inal√°mbrico, la electricidad se transmite y distribuye solamente a trav√©s de una red de cables. Esa red no tiene una capacidad ilimitada para transmitir carga el√©ctrica. Sin un control adecuado, el sistema simplemente dejar√≠a de funcionar. Ser√≠a como un aeropuerto sin torre de control, imag√≠nese el desastre de tener decenas de aviones tratando de aterrizar y despegar al mismo tiempo sin ning√ļn tipo de control.

¬ŅCu√°nto es la deuda que arrastra la AEE? ¬ŅCu√°l es el problema con la deuda y por qu√© se est√° hablando de eso?

De acuerdo con el Official Statement de la m√°s reciente emisi√≥n de bonos de la AEE en agosto de 2013, el principal de la deuda de la AEE sumaba $9,287 millones, incluyendo $8,526 millones en bonos, $744 millones de l√≠neas de cr√©dito y $16 millones de otros prestamos. La AEE alega que la creaci√≥n de una Junta Reguladora violar√≠a uno de los acuerdos que √©sta ha hecho con sus bonistas, espec√≠ficamente aquel que le requiere cobrar lo suficiente cada a√Īo para cubrir (1) los gastos operacionales de la AEE y (2) el 120% del servicio de la deuda pagadera el pr√≥ximo a√Īo fiscal. En nuestra opini√≥n, este es un argumento sin sustancia ya que la Junta Reguladora tomar√≠a en cuenta el servicio de la deuda como uno de los costos fijos de la AEE a la hora de determinar las tarifas. Adem√°s, la Junta Reguladora tendr√≠a la autoridad legal para forzar a la AEE a reducir sus costos operacionales. Por tanto, ser√≠a posible reducir las tarifas a los consumidores y asegurar el repago de la deuda de la AEE con sus bonistas.

En resumen, cualquier Junta Reguladora que se establezca debe tener suficiente autoridad para lograr los siguientes objetivos: (1) equidad tarifaria: que la AEE facture por lo que consumimos sin esconder otros cargos en la factura y que las tarifas sean justas y razonables; (2) mayor eficiencia: exigir y forzar a la AEE a reducir sus costos operacionales y aumentar la confiabilidad del servicio; y (3) regular el mercado eléctrico en Puerto Rico: que la AEE no se vele ella misma, que no tenga el poder de obstaculizar a otros generadores, y que los consumidores cuenten con un foro adecuado para presentar sus reclamos.

Le corresponde a usted amigo lector decidir qué tipo de junta quiere, una que trabaje para usted o una que trabaje para el cartel del petróleo.

 

Esta columna de publicó originalmente en el diario El Nuevo Día el 9 de marzo de 2014.