No todo lo que es oro, brilla

Publicado el 24 de febrero de 2020

Rosanna close-up
Directora de la oficina de CNE en Washington
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Rosanna Torres explica las restricciones punitivas incluidas en el nuevo acuerdo de fondos federales para la reconstrucci贸n.

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Dentro de 80 a帽os, ya cuando demos con el a帽o 2100, los libros de historia de Puerto Rico hablar谩n de las profundas grietas que dejaron aquellos huracanes y terremotos que nos azotaron a principios de siglo. Tambi茅n hablar谩n de los miles de millones de d贸lares que se destinaron a nuestra recuperaci贸n, que tanto demoraron en llegar 鈥 y de los que nunca llegaron 鈥 sobre todo por pugnas pol铆ticas mediocres, locales y federales, entremezcladas con excesos de burocracia y regulaci贸n.

Dicen que m谩s vale p谩jaro en mano, que cien volando. En Puerto Rico, para tanto dinero que se asign贸, lleg贸 lento, demasiado lento. Y ese sufrimiento quedar谩 plasmado en aquellos libros de historia, que de muchas formas insinuar谩n, que no todo lo que es oro, brilla.

Hoy, en pleno a帽o 2020, ya podemos decir con toda seguridad que la pol铆tica partidista define nuestro pasado reciente, que sigue definiendo nuestro presente, y que se ir谩 desbordando en nuestro futuro. En esta inmediatez de dimes y diretes, seguimos echando a un lado lo importante: un an谩lisis profundo y constructivo, con pol铆ticas p煤blicas bien pensadas, para forjar un mejor Puerto Rico.

Si estamos mal aqu铆, lamentablemente, tampoco tenemos modelos ejemplares en Washington. En la capital federal tambi茅n abundan personajes disfrazados de santos, que prometen ayudas a un pueblo desahuciado, pero que en la pr谩ctica, hacen todo lo contrario.聽As铆, persiste la opini贸n de que todo Puerto Rico es corrupto y se siguen imponiendo trabas.

S铆, hay casos de negligencia y corrupci贸n, pero todo en su justo contexto. No debemos olvidar que el dinero siempre atrae al pillo, y que han habido incontables casos de corrupci贸n en otras partes de Estados Unidos (y el mundo entero) que han recibido largas sumas de dinero luego de grandes cat谩strofes. Tanto as铆 que ha emergido toda una industria que se dedica a guiar y monitorear estos botines de recuperaci贸n.

Indudablemente, debe haber controles para prevenir el mal manejo de fondos. Nadie m谩s que los mismos puertorrique帽os queremos ver un proceso limpio.聽Pero cuando se ponen tantas restricciones, no se busca facilitar el proceso.聽 Es un castigo.

Frecuento los pasillos del Congreso y a menudo visito agencias federales. He visto de cerca c贸mo se toman las decisiones sobre Puerto Rico. Hay quienes reconocen, en privado, que Puerto Rico necesita鈥攜 merece鈥攎谩s dinero para su reconstrucci贸n. Pero en p煤blico, el mismo Presidente de Estados Unidos, como muchos otros, despotrican en contra de la corrupci贸n en Puerto Rico, y promulgan pol铆ticas p煤blicas con un alto grado de cinismo e indiferencia.

Eso qued贸 demostrado con la marea de regulaciones que impuso unilateralmente el Departamento de Vivienda federal para acceder a los fondos de reconstrucci贸n. 聽Por si fuera poco demorarse casi dos a帽os en iniciar el proceso de desembolso, cuando finalmente lo hicieron, se impusieron condiciones severas y 煤nicas para Puerto Rico.聽En efecto, el acuerdo que public贸 Vivienda federal el 15 de enero est谩 repleto de controles y restricciones que nunca se han impuesto sobre otras jurisdicciones, bajo la premisa de que en Puerto Rico, hay que asegurar el buen manejo de los fondos. Para quienes conocen estos tr谩mites bien, incluso personas muy allegadas a Casa Blanca, estas medidas no son estrictas, son punitivas.

Reitero, no se puede tapar el sol con un dedo. Reconozco que no todo en Puerto Rico fluye correctamente. Sin embargo, el castigo de la burocracia recae siempre sobre los m谩s vulnerables, aquellos que a煤n intentan ponerse de pie luego de tanta calamidad. Este reclamo lo har铆a cualquier estado que se viera obligado a cumplir con semejantes requisitos; tambi茅n dir铆an que de nada vale recibir tantos miles de millones si se nos va la vida primero en el papeleo.

Adem谩s, como son requisitos 煤nicos para Puerto Rico, no tenemos punto de comparaci贸n para saber si (1) podemos, realmente, cumplir con todo, y (2) cu谩nto nos va a costar lograr ese cumplimiento. No les quepa duda de que, para todo esto, desfilar谩n cientos de consultores, ya que 煤ltimamente est谩n tan de moda. Muchos vendr谩n de afuera a facturar muy bien, y se har谩 evidente que el cumplimiento sale caro. Muy caro. Y ah铆 debemos preguntarnos, 驴si tanto del dinero federal se queda en los bolsillos de su propia burocracia, es realmente una ayuda para nosotros, o para otros?

Por eso ojo, no todo lo que es oro, brilla.聽 Lo que hoy parece ser un 鈥渕al necesario鈥 para recibir estos fondos, puede ser tambi茅n la propia trampa. En la mitolog铆a griega, al rey S铆sifo lo castigaron eternamente con una tarea incumplible: empujar cuesta arriba por una monta帽a una piedra que, antes de llegar a la cima, volv铆a a rodar hacia abajo. 驴Acaso necesitamos semejante absurdo para reconstruir a Puerto Rico?

Esta columna se public贸 originalmente en El Nuevo D铆a el 22 de febrero de 2020.