Algo que funciona bien

Publicado el 8 de marzo de 2020 / Read in English

Sergio portrait
Director de pol√≠tica p√ļblica
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Sergio M. Marxuach explica por qué se debe fortalecer el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) y garantizar su independencia en esta coyuntura crítica para la AEE y la red eléctrica de Puerto Rico.

Como es de conocimiento general, la Autoridad de Energ√≠a El√©ctrica (‚ÄúAEE‚ÄĚ) es una organizaci√≥n que tradicionalmente ha operado con poca transparencia y escasa rendici√≥n de cuentas; por a√Īos ha incumplido voluntaria y temerariamente con las leyes y reglamentos ambientales tanto de Puerto Rico como federales; y ha constituido un peso muerto sobre la econom√≠a del pa√≠s con sus altas y arbitrarias tarifas y poco confiable servicio. Adem√°s, ha sido‚ÄĒy contin√ļa siendo‚ÄĒun foco de corrupci√≥n pol√≠tica y gubernamental. De hecho, es tal vez la segunda agencia m√°s corrupta del gobierno de Puerto Rico, despu√©s del Departamento de Educaci√≥n.

Para atender estos problemas abogamos en el 2014 a favor de la creaci√≥n de una comisi√≥n reguladora exclusivamente para el sector el√©ctrico que ejercer√≠a las siguientes funciones, entre otras: regular el mercado de electricidad en Puerto Rico; asegurar que las tarifas sean justas y razonables; velar por la calidad y confiabilidad del servicio; incentivar la planificaci√≥n a largo plazo a trav√©s de un plan integrado de recursos; promover la integraci√≥n de tecnolog√≠as nuevas al menor costo posible para satisfacer la demanda de electricidad a largo plazo; aprobar la inversi√≥n de capital a largo plazo; fomentar la integraci√≥n de productores de energ√≠a renovable; promover la implantaci√≥n de medidas de eficiencia energ√©tica y de reducci√≥n de demanda, que usualmente son las soluciones de menor costo para reducir las tarifas; proveer un foro efectivo con un abogado del consumidor para atender los reclamos de los clientes; y reducir la ‚Äúhuella‚ÄĚ ambiental de la AEE y sus emisiones de gases invernadero.

Esa Comisión fue creada por la ley 57 de 2014. En su corta existencia la Comisión de Energía de Puerto Rico, trabajando con poco presupuesto y recursos humanos limitados, obtuvo importantes victorias en contra de la AEE. Por ejemplo, logró que la AEE preparara y adoptara su primer plan integrado de recursos para planificar a largo plazo y también logró reducir significativamente un aumento en la tarifa que apoyaban los bonistas como condición para reestructurar su deuda con la AEE.

A pesar, o tal vez por raz√≥n de su buen desempe√Īo, la existencia de la Comisi√≥n se vio amenazada recientemente. El entonces gobernador, Ricky Rossell√≥, probablemente por razones pol√≠tico-partidistas retras√≥ el nombramiento de candidatos para los puestos de comisionado y presidente de la misma. La estrategia parec√≠a ser dejar morir la Comisi√≥n poco a poco. Eventualmente se aprob√≥ legislaci√≥n para degradar el rango de la Comisi√≥n, pasando a ser ahora un ‚Äúnegociado‚ÄĚ, pero gracias al trabajo del senador Larry Seilhamer, el nuevo Negociado de Energ√≠a de Puerto Rico (‚ÄúNEPR‚ÄĚ) retuvo la mayor√≠a de los poderes de la antigua Comisi√≥n y su independencia.

La existencia de un regulador independiente del sector el√©ctrico en Puerto Rico es m√°s importante que nunca en momentos que se discute el futuro a largo plazo tanto de la AEE como del sistema el√©ctrico de Puerto Rico. El NEPR tiene ante su consideraci√≥n en estos momentos el nuevo Plan Integrado de Recursos (‚ÄúPIR‚ÄĚ) de la AEE. El PIR es un plan a largo plazo, usualmente veinte a√Īos, que esboza los elementos‚ÄĒinversi√≥n de capital, tecnolog√≠a de generaci√≥n, recursos humanos, entre otros‚ÄĒnecesarios para implementar la pol√≠tica p√ļblica energ√©tica de una jurisdicci√≥n.

La controversia principal respecto al PIR radica en determinar cuánta capacidad de generación con fuentes renovables vamos a conectar a la red y cuánta electricidad vamos a seguir produciendo con combustibles fósiles. Los intereses extranjeros y domésticos que apoyan el gas natural son poderosos y están bien conectados y financiados. Si no fuera por el Negociado, la AEE de seguro ya habría otorgado contratos por cientos de millones de dólares para construir gigantescas plantas nuevas de generación con gas natural, atándonos por décadas a una tecnología que esta en vías de eliminarse a través de todo el mundo.

El NEPR tambi√©n tendr√° que pasar juicio pr√≥ximamente sobre el impuesto al sol propuesto por la Junta de Control Fiscal para repagar a los bonistas de la AEE. Este ‚ÄúCargo de Transici√≥n‚ÄĚ incrementar√° estructuralmente el costo futuro de la electricidad en Puerto Rico, ya que aumenta por 64% durante la vigencia de los bonos reestructurados. De acuerdo con un an√°lisis llevado a cabo por el Dr. Ram√≥n Cao, este cargo afectar√≠a negativamente el crecimiento econ√≥mico, reducir√≠a el empleo y aumentar√≠a la inflaci√≥n. Le toca al NEPR detener este nuevo impuesto y minimizar cualquier otro aumento en la factura propuesto por la Junta de Control.

Adem√°s, el gobierno de Puerto Rico esta negociando actualmente con una compa√Ī√≠a privada para administrar y operar la red el√©ctrica de la isla, y eventualmente se propone hacer lo mismo con los activos de generaci√≥n. Independientemente de la opci√≥n que usted favorezca para la AEE: (1) mantenerla como una corporaci√≥n p√ļblica; (2) reestructurarla como una empresa de capital mixto, con participaci√≥n del gobierno y del sector privado; (3) mantenerla solamente como la operadora de la red de transmisi√≥n y distribuci√≥n y liberalizar la generaci√≥n de energ√≠a; o (4) privatizarla en su totalidad, va a ser necesario que el NEPR vele por los intereses de los consumidores, le imponga disciplina tanto a la AEE como a cualquier operador privado, regule el mercado el√©ctrico y ataje la cacer√≠a de rentas y la conducta depredadora de los grupos de inter√©s internos y externos a la corporaci√≥n que se pudieran beneficiar injustamente de los cambios a la estructura del mercado actual.

En un pa√≠s donde nos quejamos de que nada funciona, tanto la Comisi√≥n como el Negociado de Energ√≠a han funcionado bien. Por tanto, el Negociado debe ser fortalecido para que contin√ļe operando como un ente independiente que regule el mercado de electricidad de una manera objetiva y libre de intereses creados, ya sean financieros o pol√≠ticos. Si verdaderamente queremos transformar nuestro sistema de energ√≠a a uno moderno, que integre fuentes de energ√≠a renovable, que sea resistente, costo efectivo y sustentable, es imprescindible que el Negociado de Energ√≠a de Puerto Rico funcione a toda capacidad.

Esta columna se publicó originalmente el 8 de marzo de 2020 en El Nuevo Día.