Living with Risk Daily Briefing – 1 de mayo

Publicado el 1 de mayo de 2020 / Read in English

Centro para una Nueva Economía

Editado por
Sergio M. Marxuach

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Cinco cosas que debes saber hoy

1) El efecto del COVID-19 en el hambre en Puerto Rico

Análisis por Rosanna Torres, directora de la oficina de CNE en Washington, D.C.

A medida que las ramificaciones de la pandemia mundial continúan apareciendo, la atención se centra rápidamente en el hambre generalizada. En Puerto Rico, aún antes de los recientes despidos y cierres de empresas, los niveles de pobreza superaban los de cualquiera de los 50 estados. La pobreza nunca ha sido invisible en la isla. Pero como hemos informado a través de los años, colectivamente, hemos escogido hacernos de la vista larga.

Las historias desgarradoras de la semana pasada sirven como recordatorio de los desafíos que enfrentan más de 1.3 millones de personas en Puerto Rico que dependen de la asistencia alimentaria para dar de comer a sus familias. A pesar de los admirables intentos de los bancos de alimentos y los líderes comunitarios para alimentar a los pobres, nada puede reemplazar el papel del gobierno en la promoción del bienestar general, según lo estipulado en nuestra Constitución.

El gobierno de los Estados Unidos también debe asumir su responsabilidad. A diferencia de los estados que participan en el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP, por sus siglas en inglés), Puerto Rico recibe una asignación global anual para implementar un Programa de Asistencia Nutricional (PAN) mucho más pequeño. El monto arbitrariamente asignado a Puerto Rico no garantiza que el gobierno local pueda salvaguardar adecuadamente a su población más vulnerable contra la insuficiencia nutricional, especialmente cuando hay aumentos inesperados en las necesidades.

Los beneficios en Puerto Rico son, de hecho, muy modestos. Para poner esto en contexto, aquí hay algunas cifras notables (e inquietantes):

  • Tasa de pobreza en Puerto Rico: 43%
  • Tasa de pobreza de niños menores de 5 años: 64%
  • Beneficio promedio mensual del PAN para una familia de tres: $315

Rosanna explica el Programa de Asistencia Nutricional y por qué se debe aumentar la cantidad de fondos para atender las necesidades de la población durante la pandemia de COVID-19.

En un esfuerzo por brindar la asistencia necesaria, los senadores estadounidenses Kamala Harris, Kirsten Gillibrand y Bernie Sanders presentaron un proyecto de ley complementario a un proyecto de ley de la Cámara que amplía los beneficios nutricionales en los EE.UU. Su proyecto de ley aumenta los beneficios básicos en un 30 por ciento, ajusta los requisitos de elegibilidad y permite que los gobiernos de Puerto Rico, Samoa Americana y las Islas Marianas del Norte puedan solicitar participación en SNAP. El proyecto de ley también considera el costo de los alimentos en los beneficios del programa, una disposición importante según aumenta el costo de vida.

A medida que el Congreso delibera sobre un cuarto paquete de ayuda para mitigar los efectos de la pandemia COVID-19, debería considerar aumentar los beneficios del PAN existentes en Puerto Rico y desarrollar una transición cuidadosa al programa SNAP.

2) Encuestas: Tres cuartas partes de los estadounidenses no quieren terminar las políticas de distanciamiento social (todavía)

Dos nuevas encuestas de (1) NPR, PBS Newshour y Marist College; y (2) Politico y Morning Consult revelan que la gran mayoría de los estadounidenses no se sienten cómodos con levantar las órdenes de distanciamiento social y las restricciones de refugio en el lugar. Como se informó en Vox, “el ochenta por ciento de los que respondieron a la encuesta de NPR dijeron que no quieren que las escuelas, restaurantes o grandes eventos deportivos comiencen nuevamente hasta que se hagan más pruebas”. Mientras que, “casi dos tercios (65 por ciento) dijeron que no quieren volver a trabajar sin pruebas más exhaustivas”.

Además, la encuesta de Politico y Morning Consult, con la participación de 1,991 votantes registrados y realizada entre el 24 y el 26 de abril, “mostró que casi tres de cada cuatro (73 por ciento) votantes dijeron que Estados Unidos debería continuar con las medidas de distanciamiento social, incluso si perjudican aún más la economía … [y] solo el 15 por ciento de los votantes dijo que las medidas de distanciamiento social deberían levantarse, incluso si eso significa seguir propagando el virus”.

Estos resultados parecen contradecir la narrativa presentada por la Casa Blanca con respecto a la urgencia que aparentemente sienten muchos estadounidenses para abrir la economía lo antes posible. También demuestran que el pueblo estadounidense realmente considera que la pandemia de COVID-19 es una amenaza seria.

3) Uno de cada tres trabajos realizados por mujeres ha sido designado como esencial

La pandemia de COVID-19 ha puesto al descubierto muchas tendencias sociales que han estado ocurriendo de forma encubierta durante mucho tiempo. Desde el acceso desigual a la atención médica, a los desiertos alimentarios, a la falta de acceso a Internet, esta crisis ha abierto los ojos de muchos que se mantenían ajenos a o simplemente ignoraban las desigualdades sociales y económicas ya existentes que siguen creciendo.

Por lo tanto, no debería sorprender a muchos, aunque tememos que lamentablemente lo será, cuando el New York Times informa que las mujeres están representadas de manera desproporcionada en muchos de los trabajos que se consideran esenciales durante la pandemia. Según el Times, “desde el cajero hasta la enfermera de la sala de emergencias, la farmacéutica de la farmacia hasta la asistente de salud en el hogar que toma el autobús para cuidar de su cliente envejeciente, el soldado en la primera línea de la emergencia nacional actual es probablemente una mujer.” Lamentablemente, “el trabajo que hacen a menudo ha sido mal pagado y subestimado, una fuerza laboral invisible que mantiene al país funcionando y se ocupa de los más necesitados, ya sea con o sin pandemia”.

Además de estar mal pagadas, las mujeres en las profesiones de la salud están a riesgo de infectarse de manera desproporcionada durante la pandemia, “a pesar de que los médicos varones y los enfermeros han muerto en primera línea, un informe reciente de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades encontró que las mujeres representan el 73 por ciento de los trabajadores de la salud en EE.UU. que han sido infectados desde que comenzó el brote“.

El New York Times les pone un rostro humano a todas estas estadísticas con la historia de la señora Crystal Patterson. “Su padrastro fue despedido de su trabajo en el aeropuerto, y sus padres no están seguros de lo que harán. Para la señora Patterson, de 30 años, asistente de salud en el hogar, hay menos incertidumbre. Sí, ella tiene que cuidar de su hijo, pero hay un cliente de unos 90 años que depende de ella.

Entonces, por alrededor de $10 la hora, ella permanece en su trabajo. Hay una pregunta fundamental frente a ella, una que enfrentan innumerables mujeres que mantienen a flote el país: si ella no hace esto, ¿quién lo hará?”

Es apropiado que la señora Patterson tenga la última palabra sobre este tema: “Como mujer, esto no es nada nuevo para mí”, dijo la señora Patterson. “Así es como siempre ha sido en este país: ‘cuando estamos enfermos, ayúdanos a superar esto’”.

4) Un nuevo modelo para monitorear la propagación del COVID-19

Investigadores de la Universidad de Yale, Hong Kong y China, anunciaron el desarrollo de “un enfoque para rastrear rápidamente los flujos de población que podría ayudar a los encargados de formular políticas públicas en todo el mundo a evaluar de manera más efectiva el riesgo de propagación de la enfermedad y asignar recursos limitados a medida que combaten la pandemia de COVID-19”. El modelo que desarrollaron “muestra que es posible pronosticar con mucha precisión el momento, la intensidad y la distribución geográfica del brote de COVID-19 basándose únicamente en el movimiento de la población”.

El estudio, que fue publicado por la revista Nature (pero aún está pendiente de la evaluación de sus pares o peer review), se basa en “un conteo basado en datos de teléfonos móviles de 11,478,484 personas que salieron o transitaron por la provincia de Wuhan entre el 1 de enero y el 24 de enero de 2020.” Los autores encontraron que “la distribución de personas que abandonaron Wuhan predijo con precisión la frecuencia relativa de infecciones posteriores por COVID-19 en China hasta el 19 de febrero de 2020 … [y] desarrollaron un modelo de “fuente del riesgo “que aprovechó los datos de flujo de población para pronosticar con precisión casos confirmados e identificar lugares en riesgo de altas tasas de transmisión durante las primeras etapas del brote”.

Además, al capturar con precisión los movimientos de la población a lo largo del tiempo, los autores dicen que “pueden predecir cómo se propagará el contagio geográficamente y utilizar técnicas de análisis de datos para ayudar a controlarlo antes de que una epidemia devastadora estalle o vuelva a estallar”.

La aplicación y adaptación de estas herramientas de macro-datos (big data) a modelos epidemiológicos es muy prometedora. Sin embargo, hay que legislar las salvaguardas legales y regulatorias adecuadas para evitar el abuso por parte de regímenes autoritarios y los gobiernos “democráticos” que actúan bajo las exigencias de una emergencia de salud pública.

5) ¿A cuáles compañías les va mejor durante la pandemia?

Un artículo publicado recientemente por economistas de la Universidad de Hong Kong y la Universidad de California en Berkeley, analizó a 6,000 empresas de 56 países para estudiar la relación entre las características corporativas y las reacciones del precio de sus acciones (stock prices) ante los casos de COVID-19. Los autores encontraron que, tal vez como era de esperase, “las empresas en países con mayor exposición a la pandemia, según los casos confirmados de Covid-19, sufrieron más que las de los países menos afectados (ver la tabla a continuación)”.

Source/Fuente: The Economist

Los investigadores también encontraron que una “caída inducida por una pandemia en los precios de las acciones fue más leve entre las empresas con:

  • finanzas más fuertes antes de 2020 (más efectivo, menos deuda y mayores ganancias);
  • menos exposición al COVID-19 a través de cadenas de suministro globales y ubicación de clientes;
  • participación en más actividades de responsabilidad social corporativa; y
  • ejecutivos menos afincados (entrenched)”.

Finalmente, observaron que “los precios de las acciones de las empresas con mayor participación de fondos de cobertura tuvieron un peor desempeño, y los de las empresas con mayor participación de entidades no-financieras tuvieron un mejor desempeño”.

Quizás aquí se encuentran las pistas para un modelo de negocio más resiliente para las grandes corporaciones en el mundo posterior a la pandemia: tener más efectivo; menos deuda; menos dispersión en las cadenas de suministro; más gasto en actividades socialmente valiosas; y un grupo de accionistas más diverso y disperso.

Cita del día

“We often overlook the worth and significance of those who are not in professional jobs, in the so-called big jobs, but let me say to you tonight, that whenever you are engaged in work that serves humanity, for the building of humanity, it has dignity and it has worth.”

—Martin Luther King, Jr.,
speaking to sanitation workers in Memphis, Tennessee,
March, 18, 1968

Hasta aquí el compendio de hoy.
¡Manténganse seguros y bien informados!