Living with Risk Daily Briefing – 8 de mayo

Publicado el 8 de mayo de 2020 / Read in English

Centro para una Nueva Econom铆a

Editado por
Sergio M. Marxuach

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Cuatro cosas que debes saber hoy

1) Una propuesta para proveerle asistencia a los inquilinos durante la pandemia

An谩lisis por Ra煤l Santiago-Bartolomei, PhD, Investigador Asociado, y Deepak Lamba-Nieves, PhD, Director de Investigaci贸n

Estamos a inicios del mes de mayo y, como bien saben los inquilinos en Puerto Rico, nuevamente se vencen los pagos de alquiler. Pero, tras dos meses de un cierre parcial de la econom铆a para contener la transmisi贸n del nuevo coronavirus, a muchos inquilinos de bajos ingresos les es m谩s dif铆cil pagar la renta. Recientemente, el CNE argument贸 que es necesario implementar una moratoria de alquileres y que se paralicen los desahucios (esto segundo se logr贸 parcialmente luego de que los tribunales decretaran una suspensi贸n de este tipo de orden). Tambi茅n, abogamos por que se otorgue un subsidio o asistencia directa para los inquilinos, una medida que han apoyado otras organizaciones. Esta 煤ltima propuesta es importante, pues otras opciones que podr铆an considerarse, como cancelar o congelar la totalidad de los pagos de alquiler mientras dure la emergencia, dejar铆a a muchos arrendadores en una situaci贸n precaria, sin poder cumplir con sus pagos hipotecarios y dem谩s obligaciones financieras.

Es importante tomar en consideraci贸n c贸mo se debe implementar un programa de asistencia para los que alquilan porque una estructura muy burocr谩tica o un programa creado 鈥渄esde cero鈥 puede fracasar en el objetivo de asistir a los inquilinos de manera expedita. Un buen ejemplo de esto en Puerto Rico es el desembolso lento y err谩tico de los cheques federales de est铆mulo econ贸mico como parte de la Ley federal CARES. Debido a estas dificultades, existe un consenso entre expertos y activistas de que la mejor manera de implementar un programa de asistencia durante la pandemia es a trav茅s de la expansi贸n del programa de vales para la elecci贸n de vivienda. Este programa, conocido com煤nmente como Secci贸n 8, consiste en un subsidio para la vivienda de alquiler que administra el Departamento federal de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD, por sus siglas en ingl茅s). El programa provee vales para familias de bajos ingresos (aquellas que obtienen menos del 50% de la mediana de ingreso del 谩rea, o AMI, por sus siglas en ingl茅s) con los que subsidiar alquileres en el libre mercado. Seg煤n las reglas del programa, los hogares que cualifican pagan hasta un 30% de su ingreso mensual en alquiler y el gobierno federal cubre el resto.

Realizamos un c谩lculo aproximado y conservador sobre cu谩nto har铆a falta para expandir el programa de vales de Secci贸n 8 para cubrir las necesidades de los inquilinos de bajos ingresos durante la pandemia, y estos fueron nuestros hallazgos:

Puerto Rico necesitar铆a, por un a帽o, unos $455 millones adicionales para mitigar los efectos que la pandemia tiene sobre la capacidad de pagar el alquiler entre los inquilinos de bajos ingresos.

* Fuente: Promedio de 5 a帽os del PRCS de 2018 y los l铆mites de ingreso de HUD para 2020
** Fuente: Datos de HUD sobre vivienda subsidiada

驴C贸mo llegamos a estos resultados? Usando datos de la Encuesta de la Comunidad de Puerto Rico (PRCS, por sus siglas en ingl茅s) para el 2018 y los l铆mites de ingreso para hogares elegibles establecidos por HUD para cada municipio, logramos estimar el total de hogares con ingresos menores al 50% del AMI. Luego, utilizamos los datos de HUD sobre viviendas subsidiadas para identificar cu谩ntas unidades en Puerto Rico reciben alg煤n subsidio de alquiler de esta agencia, incluyendo los vales para la elecci贸n de vivienda, subsidios de Secci贸n 8 centrados en proyectos (鈥淧roject-based Section 8鈥), vivienda p煤blica y Secci贸n 202, entre otros. Restamos este n煤mero del total de hogares con ingresos bajo el 50% del AMI para determinar el total de hogares de bajos ingresos que no reciben subsidios de HUD.

Otros datos de HUD sobre viviendas subsidiadas nos sirvieron para determinar que, en el 2019, la agencia invirti贸, en promedio, $514 mensuales por hogar en el programa de Secci贸n 8. Al multiplicar esta cifra por el total de hogares de bajos ingresos que no reciben subsidios de HUD, identificamos que la brecha mensual de asistencia para inquilinos asciende a $37.9 millones o unos $455 millones por un a帽o.

Este an谩lisis es parte de una serie de esfuerzos de la Iniciativa Blueprint del CNE, en alianza con Habitat for Humanity Puerto Rico, que buscan incidir en temas de pol铆tica p煤blica.

2) Se aplaza lanzamiento de gu铆a detallada del CDC para la reapertura

La administraci贸n Trump ha detenido la publicaci贸n de un informe redactado por el equipo de los Centros para el Control y la Prevenci贸n de Enfermedades (CDC, por sus siglas en ingl茅s), titulado 鈥Orientaci贸n para implementar la estrategia de Reapertura de los Estados Unidos鈥.聽Seg煤n AP, 鈥渓a gu铆a conten铆a consejos detallados para tomar decisiones espec铆ficas para cada lugar en relaci贸n con la reapertura de escuelas, restaurantes, campamentos de verano, iglesias, cuidos de ni帽os y otras instituciones. Se hab铆a compartido ampliamente dentro de los CDC e inclu铆a gu铆as detalladas para tomar decisiones (decision trees) , y flujogramas para ser usados por los funcionarios locales para analizar diferentes escenarios鈥.

Por el contrario, 鈥渓as pautas de la 鈥Reapertura de los Estados Unidos鈥 de la Casa Blanca publicadas el mes pasado eran menos precisas que el informe no publicado por los CDC. Dieron instrucciones a los gobiernos estatales y locales para reabrir de acuerdo con las 鈥渞egulaciones y gu铆as鈥 federales y locales y para monitorear a los empleados para detectar s铆ntomas de COVID-19″.

Sin embargo, los funcionarios estatales y locales siguen contactando a los CDC para obtener asesoramiento basado en la ciencia sobre c贸mo levantar las restricciones de toques de queda y los cient铆ficos de los CDC contin煤an respondiendo a estas solicitudes 鈥渢ras bastidores鈥. Es una situaci贸n triste, sin embargo, cuando algunos de los principales expertos en salud p煤blica del mundo se ven obligados a trabajar encubiertos, temiendo represalias de la Casa Blanca.

3) El Congreso se retrasa mientras aumenta la inseguridad alimentaria

Un nuevo estudio de Lauren Bauer, Fellow de la prestigiosa Brookings Institution, encontr贸 que cerca del 20 por ciento de los hogares con ni帽os de 12 a帽os o menos “no com铆an lo suficiente porque no ten铆an los medios para comprar suficiente comida”. Adem谩s, como se muestra en la siguiente gr谩fica “a finales de abril, m谩s de uno de cada cinco hogares en los Estados Unidos, y dos de cada cinco hogares con madres con hijos de 12 a帽os o menos, padec铆an de inseguridad alimentaria“.

Source/Fuente: The Hamilton Project, Brookings Institution

Sin embargo, como informa el New York Times, “los Republicanos se han resistido a una ampliaci贸n a largo plazo de los cupones de alimentos, una caracter铆stica esencial de los programas de seguridad social que una vez gozaron de un amplio apoyo pero que ahora son causa de una divisi贸n altamente partidista”, mientras que “los Dem贸cratas quieren aumentar los beneficios de los cupones de alimentos en un 15 por ciento mientras dure la crisis econ贸mica, argumentando que una medida similar durante la Gran Recesi贸n redujo el hambre y ayud贸 a la econom铆a”.

Seg煤n el Times, “durante la Gran Recesi贸n, el Congreso aument贸 los beneficios m谩ximos en un 14 por ciento y dej贸 que los estados suspendieran las reglas de trabajo. La cantidad de casos se dispar贸. Para cuando las solicitudes de ayuda alcanzaron su m谩ximo nivel en 2013, casi 20 millones de personas se hab铆an inscrito para el programa, un aumento de casi 70 por ciento, y uno de cada siete estadounidenses recib铆a cupones de alimentos, incluyendo millones sin ning煤n otro ingreso“.

Sin embargo, mientras los autom贸viles hacen fila por millas en los bancos de alimentos en todo Estados Unidos, el Congreso sigue enfrascado en peque帽as escaramuzas partidistas. Lo cual es altamente ir贸nico, dado que el programa de cupones de alimentos en su forma actual fue un acuerdo mutuo entre el liberal George McGovern y el conservador Bob Dole en 1977.

4) Los mercados financieros se han desvinculado de la econom铆a real

Las noticias econ贸micas han sido bastante sombr铆as 煤ltimamente. Millones de trabajadores han perdido sus empleos; la producci贸n se ha contra铆do a un ritmo nunca visto desde la Gran Depresi贸n; y los gobiernos se han visto obligados a tomar prestados billones (trillions) de d贸lares para apoyar sus econom铆as. Sin embargo, los mercados burs谩tiles han repuntado de una manera que no concuerda con lo que est谩 sucediendo en la econom铆a real.

Seg煤n The Economist, “entre el 19 de febrero y el 23 de marzo, el 铆ndice S&P 500 perdi贸 un tercio de su valor. Con apenas una pausa se ha disparado desde entonces, recuperando m谩s de la mitad de su p茅rdida. El catalizador fue la noticia de que la Reserva Federal comprar铆a bonos corporativos, ayudando a las grandes empresas a financiar sus deudas. Los inversionistas pasaron del p谩nico al optimismo sin perder el ritmo”.

Pero esta historia sin complicaciones deber铆a hacernos cautelosos. Es cierto que la intervenci贸n de la Reserva Federal ha llevado los rendimientos reales de muchas clases de bonos a terreno negativo, haciendo as铆 que las acciones sean relativamente m谩s atractivas. Sin embargo, la compra de acciones ha sido muy desigual, “los inversionistas han puesto a煤n m谩s fe en un peque帽o grupo de consentidos de la tecnolog铆a – Alphabet, Amazon, Apple, Facebook y Microsoft – que ahora constituyen una quinta parte del 铆ndice S&P 500. Hay poca euforia, s贸lo un intento desesperado de aferrarse a un pu帽ado de empresas consideradas como sobrevivientes a todo tipo de circunstancia”.

De hecho, cuanto m谩s lo analizamos, m谩s nos damos que cuenta que estamos viendo el comienzo de una burbuja de activos. Los mercados parecen estar descontando en exceso la probabilidad de otra oleada de infecciones y de cualquier da帽o permanente a la econom铆a. Sin mencionar las repercusiones pol铆ticas que tendr谩 otro rescate para las grandes empresas.

Tal vez lo m谩s peligroso de todo es que los mercados burs谩tiles parecen estar apostando a un repunte econ贸mico r谩pido en forma de “V”. Sin embargo, como rese帽a el Financial Times, un estudio del Institute for Fiscal Studies con sede en el Reino Unido establece las razones por las que es poco probable un pronto retorno a la normalidad:

  • “En primer lugar, la incertidumbre no desaparecer谩.
  • En segundo lugar, el impacto del virus en la oferta y la demanda de bienes y servicios ser谩 muy heterog茅neo. Por el lado de la oferta, el trabajo que exige el contacto cara a cara o la colaboraci贸n seguir谩 siendo m谩s afectado que el trabajo que se puede hacer a distancia. Lo mismo ocurrir谩 con el patr贸n de la demanda.
  • En tercer lugar, el impacto en la oferta de mano de obra y en los posibles compradores tambi茅n va a ser heterog茅neo, con los j贸venes capaces de operar mucho antes y los mayores y los que tienen condiciones de salud mucho menos.
  • Cuarto, incluso esto ignora el complejo impacto de la econom铆a mundial”.

Finalmente, en palabras de Martin Wolf, “no se le puede ordenar a la gente que regresen al trabajo y que gasten.” No es razonable entonces creer que todo volver谩 a ser como antes de la pandemia de COVID-19.

Cita del d铆a

Man鈥檚 capacity for justice makes democracy possible; but man鈥檚 inclination to injustice makes democracy necessary.

鈥擱einhold Niebuhr

Nota del editor

Un amigo comparti贸 recientemente conmigo una entrada en el blog de Howard S. Marks, cofundador y copresidente de Oaktree Capital Management, titulada “Knowledge of the Future”. Para mi sorpresa, estaba inesperadamente libre de las usuales trivialidades y clich茅s de los gestores de inversiones. De hecho, fue una aguda cr铆tica a la forma de pensar de los empresarios y analistas financieros.

Seg煤n Marks, “hoy en d铆a todo el mundo tiene los mismos datos sobre el presente y la misma ignorancia sobre el futuro“. En ese escenario, el instinto humano es mirar al pasado para buscar lecciones, patrones y ciclos que puedan arrojar algo de luz sobre el futuro.

Pero “la fe ciega en la relevancia de los patrones del pasado no tiene m谩s sentido que ignorarlos completamente. Tiene que haber una buena raz贸n para creer que el pasado puede ser extrapolado al futuro… tiene que ser una extrapolaci贸n informada“. Lo que lo lleva a los EE.UU. hoy, donde estamos viendo:

  • “Una de las mayores pandemias que nos ha tocado desde la Gripe Espa帽ola de hace 102 a帽os;
  • La mayor contracci贸n econ贸mica desde la Gran Depresi贸n, que termin贸 hace 80 a帽os;
  • La mayor ca铆da del precio del petr贸leo en la era de la OPEP (y, probablemente, de la historia); y
  • La mayor intervenci贸n del banco central/gobierno de todos los tiempos”.

Seg煤n Marks, “el futuro de todas estas cosas es claramente desconocido.聽 No tenemos ninguna raz贸n para pensar que sabemos c贸mo funcionar谩n en el futuro, c贸mo interactuar谩n entre s铆 y cu谩les ser谩n las consecuencias para todo lo dem谩s.聽 En resumen, mi opini贸n es que, si est谩s experimentando algo que nunca se ha visto antes, simplemente no puedes decir que sabes c贸mo resultar谩”.

Entonces va un paso m谩s all谩. Afirma que es su “convicci贸n de que no hay una forma ‘informada’ de elegir entre los escenarios positivos y negativos a los que nos enfrentamos hoy en d铆a, y que la mayor铆a de la gente decide de una forma que refleja sus prejuicios. En otras palabras, puede que no seamos capaces de conocer el futuro, pero eso no nos impide llegar a conclusiones sobre 茅l y mantenerlas con firmeza”. Y tiene raz贸n.

El art铆culo del Sr. Marks me hizo recordar el Plan Fiscal a cinco a帽os para el gobierno de Puerto Rico que acaba de publicar la Autoridad de Asesor铆a Financiera y Agencia Fiscal de Puerto Rico (AAFAF) y que le铆 hace unos d铆as. Leyendo ese documento, volv铆 una y otra vez a los mismos pensamientos: “no hay manera de que puedan saber esto o si el evento X suceder谩 realmente”.

Todo lo que la AAFAF y sus consultores pueden hacer es especular m谩s o menos seg煤n sus propias preferencias, y prestar a ese ejercicio una p谩tina de sofisticaci贸n usando el argot econ贸mico, algunos datos financieros y gr谩ficas elaboradas. Pero es sencillamente imposible redactar hoy un plan a cinco a帽os de manera “informada” o “con conocimiento de causa”, al menos no en la forma en que solemos utilizar esas palabras. La misma dificultad epistemol贸gica se aplica, por cierto, a los an谩lisis aparentemente muy ponderados presentados por la Junta de Supervisi贸n y Administraci贸n Financiera para Puerto Rico.

En resumen, deber铆amos ser razonablemente esc茅pticos sobre aquellos que afirman tener todas las respuestas, ya sean de izquierda o de derecha. Cuestionemos todo. Aceptemos la incertidumbre radical. Y aprendamos a vivir en el nuevo entorno.

Hasta aqu铆 el compendio de hoy.
隆Mant茅nganse seguros y bien informados!