Supervisión que funciona
La prolongada depresión económica de Puerto Rico — y las medidas draconianas implementadas para combatir los desequilibrios fiscales a consecuencia de dichas medidas — han erosionado la capacidad del gobierno de la isla para desempeñarse a todos los niveles y han creado un terreno fértil para que personas inescrupulosas cometan fraude. Los programas de austeridad severa implementados desde el 2006 han provocado: recortes de presupuesto drásticos en agencias claves, una alta tasa de rotación de personal, baja moral entre los servidores públicos y recursos limitados en general.
