Weekly Review – 20 agosto 2020

Publicado el 20 de agosto de 2020 / Read in English

Ver todas las ediciones del
Weekly Review
COMPARTA

Estimados lectores:

Es la tercera semana de agosto y la temporada de elecciones está a la vuelta de la esquina. En Puerto Rico, acabamos de terminar las primarias, luego de un primer intento vergonzoso durante el cual menos de la mitad de los colegios electorales pudieron abrir. Esa debacle nos llevó a pensar en el estado de las instituciones de Puerto Rico en una columna que compartimos con ustedes aquí.

Además, es la época de las convenciones de partidos políticos en EE.UU., asuntos de importancia menor este año debido a la pandemia de COVID-19, y el momento en que los candidatos se preparan para la “recta final” de sus campañas después del Día del Trabajo. Mi colega, Rosanna Torres, directora de la oficina de CNE en Washington, D.C., comparte sus ideas sobre lo que está sucediendo con el servicio de correo y cómo podría afectar los resultados de las elecciones presidenciales.

Si la contienda por la presidencia se pone más cerrada después de septiembre, como esperan muchos analistas, y las elecciones terminan siendo más contenciosas de lo que muchos hoy piensan, imagínense la reacción violenta si millones de papeletas no se contabilizan debido a problemas con la entrega por correo. Como mínimo, añadiría una dimensión de legitimidad política a una crisis de salud, económica y racial ya complicada en Estados Unidos.

Finalmente, un corto anuncio de servicio público. Por favor llenen sus formularios del censo. Solo toma diez minutos de su tiempo y el rendimiento de su inversión supera con creces ese bajo costo personal, no solo en términos de fondos federales adicionales, sino en políticas públicas mejor diseñadas para abordar los problemas sociales y nuevas investigaciones en las ciencias sociales.

Sergio M. Marxuach, editor

Análisis de CNE

Estancamiento institucional

Por Sergio M. Marxuach, Director de Política Pública

En 1948 el ingreso neto per cápita en Puerto Rico era $256 por persona. La infraestructura de carreteras, electricidad y telecomunicaciones era rudimentaria, por no decir artesanal. Ese año pasaron muchas cosas en la isla. Y aunque usted no lo crea el 2 de noviembre de ese año se llevaron a cabo unas elecciones generales. Se contaron los votos y se reportaron los resultados, relativamente rápido, tomando en consideración las limitaciones de la época.

En 2020 el ingreso neto per cápita en Puerto Rico es de aproximadamente $17,500 por persona. La infraestructura de carreteras, electricidad y telecomunicaciones tiene sus defectos pero es mucho mejor que la de 1948. Y aunque usted no lo crea, el 9 de agosto se intentó llevar a cabo unas elecciones primarias, pero no se pudieron contar los votos y no se reportaron los resultados. De hecho, en más de la mitad de los precintos electorales ni siquiera se pudo llevar a cabo la votación.

¿Cómo es posible que la generación de nuestros abuelos pudo ejecutar e implementar toda clase de proyectos públicos, pero nuestra generación de gobernantes no puede ni siquiera abrir los colegios para una elección? Creo que la repuesta se encuentra, en parte, en el sub-desarrollo, o mejor dicho, en el estancamiento institucional de Puerto Rico. En términos sencillos, en 1948 teníamos menos dinero pero mejores instituciones.

El Servicio Postal, el Censo Decenal y la amenaza a las instituciones gubernamentales

Por Rosanna Torres, Directora – Oficina de Washington, D.C.

“… estamos a punto de descubrir qué tan resistentes son nuestras instituciones, en nuestro país y en el mundo entero”.

Estas palabras, dichas a finales de 2016 por el entonces presidente Barack Obama, resuenan constantemente en mi mente. Y esto porque, independientemente de qué partido político esté al mando, los empleados de carrera son los que sostienen las instituciones gubernamentales a través de su servicio a la población general. Sin embargo, cuando los fondos en las agencias escasean o las directrices gubernamentales cambian repentinamente, los cálculos políticos amenazan las instituciones gubernamentales y sus operaciones. En esta coyuntura, cuando los fondos para las operaciones del Servicio Postal de los EE.UU. no dan abasto y la Oficina del Censo acorta tiempo para darle seguimiento a las personas que no han respondido al censo decenal, existe un grave riesgo de privar a la población del derecho al voto y de subestimar el número total de residentes: dos amenazas graves a la legitimidad de las instituciones gubernamentales.

El Servicio Postal de EE.UU.

Las operaciones del Servicio Postal de Estados Unidos (USPS, por sus siglas en inglés) están en riesgo. Después del nombramiento en junio del director general del Correo, Louis DeJoy –  un ex agente político sin experiencia profesional previa en el servicio postal – existe la preocupación de cómo varios cambios de última hora en política y administración implementados bajo su administración afectarán negativamente el conteo de papeletas enviadas por correo antes de las elecciones de noviembre de 2020. A la luz de la pandemia, se espera que los envíos por correo aumenten significativamente en los EE.UU. Apenas la semana pasada, el Servicio Postal advirtió que no podía garantizar que todas las papeletas enviadas por correo en 46 estados y el Distrito de Columbia llegarán a tiempo.

A pesar de un intento tardío de aplacar las preocupaciones sobre la capacidad del Servicio Postal para manejar un aumento en la cantidad de papeletas que se recibirán por correo, la declaración de DeJoy no indicó qué cambios de política específicos se revertirían y cómo los cambios operativos propuestos afectarán la sostenibilidad a largo plazo de la agencia. Para empeorar las cosas, el financiamiento del USPS es un importante punto de discordia entre la Cámara, el Senado y la Casa Blanca en su diseño del próximo paquete de alivio económico. El Comité de Supervisión Gubernamental de la Cámara de Representantes anunció una audiencia para el 24 de agosto para investigar las demoras y la interferencia política en las operaciones del Servicio Postal de los EE.UU. Además, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, convocó a la Cámara nuevamente esta sábado para legislar sobre el proyecto de ley “Delivering for America” presentado por la representante Carolyn Maloney. Por otro lado, se espera que DeJoy testifique ante una audiencia conjunta del Comité de Asuntos Gubernamentales y Seguridad Nacional del Senado mañana, viernes 21 de agosto. Los republicanos en el Senado recientemente presentaron un proyecto de ley preliminar que incluye $10 mil millones en fondos para el Servicio Postal, una solicitud mucho menor que los $25 mil millones propuestos por la Cámara.

El Censo Decenal

Bajo circunstancias normales, cuando las personas no han respondido al censo decenal, encuestadores van de casa en casa para dar seguimiento y crear conciencia sobre la importancia de llenar el censo. Esta orientación en persona ayuda a aumentar la probabilidad de un recuento preciso. Debido a la pandemia de COVID-19, se programó el período de seguimiento entre el 11 de agosto y el 31 de octubre. Sin embargo, el 3 de agosto, el director de la Oficina del Censo, Steven Dillingham, anunció una revisión a este itinerario, acortando el seguimiento en persona por un mes y finalizando la recopilación de datos para el 30 de septiembre de 2020. Para dimensionar el efecto que este procedimiento tiene, en las operaciones decenales de 2010, el 40 por ciento de los hogares recibieron una visita en persona. Por lo tanto, a muchos académicos, grupos laborales y defensores del censo les preocupa que acortar el período de recopilación de datos resulte en un recuento insuficiente de poblaciones a las que normalmente es difícil llegar. En el caso de Puerto Rico, donde las tasas de respuesta se han mantenido en casi el 30 por ciento de la población, la tasa más baja hasta ahora, las consecuencias podrían ser graves, como hemos enfatizado anteriormente.

A medida que se eliminan los fondos y las operaciones, existe el temor legítimo de una erosión de dos instituciones gubernamentales con mandato constitucional que sirven a los 50 estados y a los territorios de EE.UU.

El hambre en Estados Unidos

Fuente: Wall Street Journal

El Wall Street Journal informa que “la cantidad de estadounidenses que dicen que no pueden comprar suficiente comida para ellos o sus hijos está aumentando, según los datos del censo, y es probable que aumente ahora que algunos beneficios del gobierno han expirado. A finales del mes pasado, alrededor del 12.1% de los adultos vivían en hogares que no tuvieron suficiente comida en algún momento de la semana anterior, en comparación al 9.8% a principios de mayo. Y casi el 20% de los estadounidenses con niños en casa no pudieron darles suficiente comida a sus hijos, en comparación con casi el 17% a principios de junio”.

En nuestro radar...

Apagones de California – Bloomberg informa que los operadores de la red eléctrica en California han tenido que implementar apagones continuos para lidiar con la demanda mayor en medio de una “ola de calor que se produce una vez en una década”. Según el servicio de noticias de negocios, “California se está preparando para más interrupciones de energía después de que 2 millones de residentes se encontraron a oscuras el viernes por la noche en los primeros apagones continuos del estado desde la crisis energética de 2001…Las interrupciones repentinas y en gran parte no anunciadas en California comenzaron cuando una planta de energía sufrió una avería y son un claro recordatorio de la fragilidad de las redes eléctricas ante el clima extremo”.

Financiamiento de la primera vacuna – Financiar la investigación y el desarrollo de vacunas es increíblemente caro y arriesgado, y no hay suficientes inversionistas en el sector privado dispuestos a asumir el riesgo de fracasar después de años de costosos ensayos clínicos. Una posible solución en el caso de una vacuna para el COVID-19, según Andrew Lo y Roger Stein, del Laboratorio de Ingeniería Financiera del Instituto Tecnológico de Massachusetts, es que los gobiernos emitan obligaciones respaldadas por la investigación, un nuevo tipo de bono, un instrumento financiero cuyo pago depende del desarrollo exitoso de las vacunas. Según Lo en una entrevista para el New Yorker: “¿Qué pasaría si la Administración anunciara que el Tesoro de los Estados Unidos emitirá un bono del gobierno de cincuenta mil millones de dólares al tres por ciento a treinta años?” Invertiría en todos los programas de desarrollo de vacunas que existen y “para cualquier vacuna que se desarrolle, vendemos mil millones de dosis”. La cartera, agregó Lo, “sería increíblemente rentable”. La idea básica es diversificar el riesgo y socializar tanto el riesgo como los beneficios del desarrollo de vacunas.

Una nueva estrategia para las pruebas – Sin embargo, debemos seguir viviendo nuestras vidas mientras se desarrolla una vacuna o un tratamiento seguro para COVID-19. Para hacer esto, necesitamos mejorar mucho el proceso de hacer pruebas para la detección de la enfermedad. Según Robinson Meyer y Alexis Madrigal, en The Atlantic, “Las pruebas son un problema que no es opcional. Las pruebas nos permiten realizar la tarea más básica en el control de enfermedades: identificar a los enfermos y separarlos de los demás. Cuando las pruebas son abundantes, pueden disipar el miedo al contagio que ha acallado la vida pública”. Lean el informe sobre cómo “un grupo de epidemiólogos, economistas y soñadores está tramando una nueva estrategia para derrotar al virus, incluso antes de que se encuentre una vacuna”.